regalo navidad

Recurrir a productos de financiación como los microcréditos o las tarjetas revolving para hacer frente a los regalos de Navidad puede llegar a convertirse en un verdadero amigo invisible. En esta época del año, más de 4 millones de consumidores recurren a ellos, lo que supone llegar a pagar, solo en intereses, más de 233 millones de euros. Pero no solo eso, estos productos pueden acabar saliendo caros, agravando las deudas de los consumidores.

Tanto es así que el Gobierno ha propuesto una nueva normativa para reforzar la transparencia e información que deben proporcionar las entidades a los usuarios así como reducir las posibilidades de sobreendeudamiento y una posible prolongación excesiva del crédito. La intención, según el Ministerio de Economía y Empresa, es que se tenga "un conocimiento específico y claro del contenido y efectos del servicio a contratar, así como saber con precisión la deuda que mantiene periódicamente con la entidad".

Además, el Tribunal Supremo ya sentenció que los intereses de algunos microcréditos y, sobre todo, de las tarjetas revolving eran abusivos al declararlos "notablemente superiores" y "manifiestamente desproporcionados". Como explican desde la plataforma de abogados 'Reclama por mí', estos productos son una "trampa" y ya han sido "considerados usura en centenas de casos que han ganado en los tribunales.

¿El motivo? En la mayoría de los casos los intereses son superiores al 20%, llegando a superar en hasta cuatro veces el tipo de interés medio de otros préstamos concedidos por el Banco de España. Y esto, sin sumar las comisiones, con las que en total se puede alcanzar una TAE del 24% en la mayoría de las tarjetas revolving y microcréditos. También hay que añadir la falta de transparencia, puesto que los titulares suelen desconocer lo que les queda por devolver o, pese a que han devuelto el crédito principal tras años pagando, la deuda sigue existiendo de forma perpetua.

El Tribunal Supremo ya sentenció que los intereses de algunos microcréditos y tarjetas revolving eran abusivos

"Cuando preguntan lo que les queda por pagar, no hay respuesta o si la hay, ésta es confusa y no coincide con el tiempo que llevan pagando y la deuda que contrajeron", señalan los abogados. Precisamente, estos "intereses abusivos" provocan una queja común en este tipo de tarjetas: que se trata de una deuda que parece que nunca acaba.

Los llamados créditos revolving se caracterizan por tener una duración indefinida o renovación automática, por la posibilidad del cliente de determinar la cuota fija a pagar periódicamente, y que van asociados a instrumentos de pago como las tarjetas. Por ello, el proyecto de esta nueva norma promovida por el Gobierno tiene entre sus obligaciones aportar una información precontractual más detallada que tendrá que reflejar, entre otros asuntos, un ejemplo representativo de crédito revolving con dos opciones de cuota.

Además, la entidad deberá remitir al cliente información trimestral en la que se especifique la evolución y situación de aspectos concretos del crédito, como el importe del préstamo, fecha estimada de finalización del pago del crédito si no se produjeran modificaciones en el contrato y diversos escenarios en función de la variación de la cuota mensual.

El prestatario tendrá la posibilidad de solicitar en cualquier momento información sobre su préstamo, así como el cuadro de amortización o las cantidades satisfechas y pendientes. También se establece la obligación de la entidad de informar previamente al prestatario de cada ampliación del límite de crédito no solicitado por el cliente, incluyendo la nueva cuota y la deuda acumulada.

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