
Morgan Stanley considera que la nueva crisis energética derivada del conflicto en Oriente Próximo acelerará el giro energético europeo y favorecerá especialmente a compañías como Orsted, RWE y National Grid, a las que identifica entre sus principales apuestas del sector utilities.
En un amplio informe sobre seguridad energética, la entidad estadounidense sostiene que Europa se enfrenta a una "necesidad urgente" de acelerar la electrificación de su economía y reducir la dependencia del gas importado, especialmente tras las tensiones geopolíticas derivadas de la guerra en Oriente Próximo y las restricciones en el estrecho de Ormuz.
"El contexto actual vuelve a situar la seguridad energética en el centro de la agenda europea", señala el banco, que considera que la región deberá aumentar de forma muy importante la inversión en renovables, nuclear y redes eléctricas durante la próxima década.
"El mercado sigue infravalorando activos clave y el potencial de crecimiento a largo plazo de Orsted"
Morgan Stanley estima que Europa necesitará alrededor de 900 GW adicionales de capacidad eléctrica hasta 2035, principalmente renovable, lo que equivaldría a ampliar cerca de un 50% el sistema eléctrico actual del continente.
La entidad explica que la electricidad representa actualmente apenas el 21%-22% del consumo energético final europeo, una cifra claramente inferior a la de otras regiones, y considera que podría elevarse hasta cerca del 30% en 2035 y superar el 40% en 2050.
"Las renovables y la nuclear son esenciales para reducir el papel del gas en la fijación de precios eléctricos", afirma el informe. Según Morgan Stanley, cuantos más activos renovables y nucleares tiene un país, menor suele ser el coste de la electricidad para consumidores y empresas.
El banco también alerta de la elevada exposición europea al mercado global de gas natural licuado (GNL). Actualmente, cerca del 47% del suministro de gas europeo procede de GNL y alrededor del 40% está vinculado a precios spot, lo que mantiene la vulnerabilidad del continente frente a nuevas tensiones geopolíticas.
LAS REDES, OTRO GRAN GANADOR
Además de las renovables, Morgan Stanley cree que las redes eléctricas serán uno de los grandes beneficiados del nuevo ciclo energético europeo. "Europa necesitará enormes inversiones en redes para conectar nueva capacidad renovable, eliminar cuellos de botella y gestionar el aumento de demanda derivado de la electrificación", explica.
En este contexto, la entidad destaca especialmente el potencial de compañías como National Grid, Elia Group o E.ON.
El informe también pone el foco en el crecimiento de la demanda eléctrica asociada a centros de datos, inteligencia artificial, vehículos eléctricos y bombas de calor, factores que exigirán una importante modernización de las infraestructuras energéticas europeas.
MEJORA DE ORSTED
La principal novedad corporativa del informe es la mejora de recomendación sobre Orsted, que pasa de 'neutral' a 'sobreponderar', junto con un aumento del precio objetivo desde 160 hasta 225 coronas danesas.
Morgan Stanley considera que la compañía danesa ofrece ahora una relación rentabilidad-riesgo mucho más atractiva tras la reducción de incertidumbres regulatorias y judiciales en Estados Unidos y el renovado interés político por la seguridad energética.
"El mercado sigue infravalorando activos clave y el potencial de crecimiento a largo plazo de Orsted", afirma la entidad, que además cree que la compañía podrá volver a acelerar sus inversiones a partir de 2028 gracias a una posición financiera más sólida.
Junto a Orsted, el banco destaca también a RWE y SSE plc como algunas de sus principales apuestas para beneficiarse del nuevo impulso inversor europeo en renovables y seguridad energética.

