- El banco alemán se ha desplomado un 60% en bolsa en los últimos doce meses
- Los inversores dudan de la calidad de sus activos y de su exposición a los derivados
- También recelan de su capacidad para generar beneficios y del enfoque en banca de inversión

7 de octubre de 2015. Deutsche Bank (DB) sorprende de manera negativa al mercado al anunciar una pérdida neta de 6.200 millones de euros en el tercer trimestre y la supresión del dividendo. El nuevo consejero delegado de la entidad, John Cryan, mostraba así sus credenciales: quería sanear y poner en orden el banco. Un año después, su estrategia no termina de cuajar.