
El Departamento de Energía de Estados Unidos ha anunciado este martes que impulsará un programa de préstamos por valor de 17.500 millones de dólares (unos 15.400 millones de euros) con el objetivo de construir diez nuevos reactores nucleares a gran escala.
Este plan se alinea con los anuncios previos de Donald Trump, quien señaló como objetivo impulsar la construcción de 10 centrales nucleares para 2030.
En este contexto, la administración ofrece de forma condicionada hasta cinco préstamos destinados a empresas de servicios públicos y otras compañías energéticas, cada una de las cuales desarrollará dos reactores.
Westinghouse, la única empresa con capacidad para construir los reactores necesarios, ha firmado acuerdos de asociación con siete posibles socios. Todos ellos disponen ya de ubicaciones identificadas para sus proyectos, según informó el Departamento de Energía.
Cada uno de los diez reactores AP1000 tendrá una capacidad de 1,1 gigavatios (GW), y en conjunto podrán generar electricidad suficiente para abastecer a cerca de diez millones de hogares en Estados Unidos. Los fondos se destinarán a la adquisición de componentes de larga fabricación, esenciales para llevar a cabo los proyectos.
“Estos préstamos condicionados serán clave para reactivar la cadena de suministro y permitir que Estados Unidos vuelva a construir reactores comerciales a gran escala”, ha señalado el secretario de Energía, Chris Wright.
