Luis Planas destaca que la innovación y la digitalización son claves para el futuro del sector agroalimentario

MADRID, 2 (EUROPA PRESS)

El sector agroalimentario español ha generado 137.387 millones de euros de Valor Añadido Bruto (VAB) en 2025, lo que ha supuesto un 9% de la economía española, consolidando una especialización superior a la media europea (6,2%), según el informe presentado este jueves por Cajamar y elaborado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas.

En este marco, el presidente de Cajamar, Eduardo Baamonde, ha expuesto que los datos muestran un sector con una "fortaleza real", destacando el valor añadido en la economía española, las exportaciones y el aumento del empleo.

Los datos del informe revelan que las exportaciones han alcanzado los 79.391 millones de euros, un 2,8% más que en 2024, lo que ha supuesto un "nuevo máximo histórico" que ha consolidado al sector como uno de los principales motores del sector exterior español.

Asimismo, el crecimiento de las exportaciones se ha apoyado, principalmente, en el aumento del volumen exportado y no en un aumento de los precios, lo que evidencia la "fortaleza estructural" y capacidad para mantener cuota en los mercados internacionales en un entorno cada vez "más competitivo".

En el acto, también ha participado el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, quien ha mencionado la importancia del estudio, resultando que se trata de una "herramienta muy útil para ayudar a entender la realidad del sector y para apoyar a profesionales, empresas y administraciones en la toma de decisiones".

EMPLEO, DIMENSIÓN SOCIAL Y RETOS DEMOGRÁFICOS

En cuanto al empleo, el sector agroalimentario sigue siendo un "pilar fundamental" en España, ya que cuenta con más de 2,6 millones de personas ocupadas, lo que significa el 11,5% del total del empleo nacional, por encima del 9,8% de la UE-27.

Según el informe, esta elevada capacidad de generación de empleo ha situado a España entre las "principales economías europeas" en términos de ocupación en el sector (la tercera en tamaño, al aportar el 11,6% del empleo del sector de la UE-27), reforzando su papel como "elemento clave" de cohesión territorial, especialmente en el medio rural.

Además, el estudio también ha identificado algunos desafíos en este ámbito como el envejecimiento de la población activa, la menor presencia de mujeres en determinadas actividades productivas o las dificultades para garantizar el relevo generacional.

"La fortaleza de los datos no debe llevar a la autocomplacencia, porque el sector afronta importantes desafíos, principalmente los derivados de la incertidumbre geopolítica y del cambio climático, y también por la necesidad del relevo generacional", ha señalado Planas.

INNOVACIÓN Y FUTURO DEL SECTOR

Por otro lado, uno de los "elementos clave" que se ha planteado para el desarrollo futuro del sector ha sido la innovación.

En este sentido, aunque la inversión en I+D ha crecido en los últimos años, su peso en relación con el VAB del sector sigue siendo inferior al de la media europea (en concreto, un 30% menor), lo que ha puesto de manifiesto el margen de mejora existente.

Así, el impulso de la digitalización, la adopción de nuevas tecnologías y el desarrollo de soluciones innovadoras serán determinantes para aumentar la productividad y reforzar la competitividad del sector en los próximos años, de acuerdo al análisis.

"El reto del sector es ganar productividad, lo que exige acortar la brecha que nos separa en esfuerzo inversor en I+D", ha explicado el director adjunto de Investigación del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas, Joaquín Maudos.

PLANAS DEFIENDE LA INNOVACIÓN

Luis Planas ha subrayado que la innovación y la digitalización son claves para el futuro del sector agroalimentario y, si bien ha destacado que España es el país europeo que cuenta con más proyectos de investigación vivos en la cadena alimentaria, más de 2.500, su aplicación debe generalizarse. "Tenemos que extender capilarmente a nuestra clase media del mundo rural y del sector agrario, sobre todo, a las pequeñas explotaciones todos los avances en I+D+I", ha afirmado.

Planas ha destacado que el Ministerio ha financiado 7.000 proyectos de agricultura de precisión con fondos europeos 'Next Generation' dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. La innovación y la digitalización son además factores muy importantes para afrontar el que Planas ha considerado uno de los grandes retos: el relevo generacional.

Sobre el documento del observatorio, el ministro ha resaltado que "la conclusión de las conclusiones" es que "España es una potencia agroalimentaria", por lo que está por lo tanto en buenas condiciones para afrontar los exigentes desafíos de futuro que tiene ante sí el sector.

Ha llamado la atención sobre que el informe también contiene factores que demuestran que algo tan fundamental como la seguridad alimentaria no está garantizada. El ministro ha puesto énfasis en las incertidumbres que se derivan del cambio climático y de la inestabilidad geopolítica (encarecimiento de los combustibles, fertilizantes y otras materias primas, y pérdida del multilateralismo en las relaciones comerciales).

Además de la necesaria apuesta por la innovación y la digitalización, el ministro se ha referido a tres herramientas que deben jugar un importante papel en el futuro: el regadío eficiente, la gestión de riesgos a través de los seguros agrarios, y la aplicación de las nuevas técnicas genómicas.

Sobre el regadío eficiente, ha recordado que el Gobierno está implicado en el más ambicioso plan de modernización de la historia, con una inversión de 2.700 millones de euros hasta 2027. El regadío genera más de las dos terceras partes de la producción agraria española.

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