
El mercado no es nostálgico: deja atrás lo que ya no brilla y corre hacia la siguiente historia.Cuando un negocio deja de encandilar, otro ocupa su lugar. Y eso es exactamente lo que, según Morgan Stanley, está ocurriendo con algunos de los antiguos mineros de bitcoin, que han encontrado en la inteligencia artificial una segunda vida… y quizá mucho más rentable.
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En un momento en el que el la criptodivisa digiere una corrección severa desde máximos, dos nombres emergen como una jugada inesperada (y altamente especulativa) para inversores con estómago y visión de futuro: Cipher Mining y TeraWulf. Para el banco estadounidense, ambas podrían más que duplicar su valor en bolsa si el mercado compra su giro estratégico.
DEL BITCOIN A LOS DATOS: CAMBIO DE GUION
Morgan Stanley ha iniciado cobertura sobre Cipher Mining y TeraWulf con recomendación de 'sobreponderar' y precios objetivo que implican subidas cercanas al 160%. La clave no está ya en el precio del bitcoin, sino en el uso de un activo mucho más escaso: la energía disponible y el tiempo para ponerla a trabajar.
“El potencial de crecimiento al pasar del bitcoin a los centros de datos es un motor clave de revalorización”, explican los analistas liderados por Stephen Byrd. Donde antes había naves dedicadas a la minería cripto, ahora puede haber infraestructura crítica para alimentar la expansión de la inteligencia artificial.
EL CUELLO DE BOTELLA QUE LO CAMBIA TODO
La tesis del banco se apoya en una idea sencilla pero poderosa: hay una escasez estructural de capacidad computacional ligada a la IA, y no se soluciona solo con chips. Hace falta energía, ubicación y velocidad de ejecución. Lo que Morgan Stanley denomina soluciones de 'time to power'.
“Aun quedándose con toda la energía de los grandes mineros de bitcóin en EEUU y Europa, el problema de acceso a potencia seguiría intacto”, señalan los expertos.En ese contexto, los antiguos mineros reconvertidos podrían cobrar primas elevadas por ofrecer infraestructura lista para usar a los grandes 'hyperscalers'.
EL MOMENTO DEL MERCADO ACOMPAÑA
El giro estratégico llega en el momento justo. El bitcoin cotiza muy lejos de sus máximos históricos (más de un 40% por debajo), mientras que los gigantes tecnológicos no dejan de elevar su gasto en capital. “Las últimas actualizaciones de capex de los 'hyperscalers' apuntan a mayor apetito y mayores presupuestos”, subraya Morgan Stanley.
No es casualidad que, en la última semana, las acciones de TeraWulf hayan subido un 21% y las de Cipher un 6%, incluso con el bitcoin cayendo cerca de un 10%. El mercado empieza a descontar que el valor ya no está en la criptomoneda, sino en el enchufe.
UNA APUESTA CON RIESGOS (Y LETRA PEQUEÑA)
Morgan Stanley no vende humo. El banco reconoce que esta transformación no está exenta de riesgos: problemas de financiación, posibles sobrecostes en la reconversión de instalaciones o incluso límites en la escalabilidad de los grandes modelos de lenguaje.
“Los retos de crédito y los riesgos operativos podrían frenar la expansión necesaria para atender a los clientes de IA”, advierten. No es una historia para perfiles conservadores ni para carteras que busquen estabilidad.
UNA IDEA CLARA PARA INVERSORES AGRESIVOS
La recomendación es nítida: Cipher Mining y TeraWulf no son apuestas defensivas, sino opciones de alto beta ligadas a la infraestructura de la IA. El atractivo no está en el pasado cripto, sino en su capacidad para reciclar activos en un mercado hambriento de energía y velocidad.
En un mercado donde muchos buscan el próximo Nvidia sin darse cuenta, Morgan Stanley pone el foco más abajo, en el subsuelo: en la electricidad, en el terreno y en el tiempo. Porque en la nueva carrera tecnológica, no gana solo quien tiene los mejores chips, sino quien consigue encenderlos antes.
Y ahí, curiosamente, algunos exmineros de bitcoin podrían tener la ventaja decisiva.

