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BirkenstockSharecast / public domain image

La firma de calzado alemán Birkenstock ya cotiza en Wall Street y se ha estrenado en el parqué neoyorquino con una caída del 12,61%, tras abrir su cotización en 41 dólares por acción, por debajo de la OPV. Este precio ha situado la valoración de la marca por encima de los 7.500 millones de dólares.

Previamente, la compañía había fijado su salida en 46 dólares por acción, lo que le otorgaba una valoración de unos 8.640 millones de dólares, por debajo de los 9.200 millones que buscaba la empresa para la OPV.

El precio se sitúa algo por debajo del punto medio del rango fijado por Birkenstock, entre 44 y 49 dólares por acción, y le otorga una capitalización de mercado superior a la de Crocs y en línea con la marca de calzado suiza On Running. La compañía ha decidido ir a lo seguro en un momento de agitación en los mercados.

Birkenstock espera vender alrededor de 10,75 millones de acciones ordinarias en su debut, con lo que podría recaudar alrededor de 495 millones de dólares cuando comience a cotizar este miércoles en la Bolsa de Nueva York con el símbolo 'BIRK'.

Esto, unido a los 21,51 millones en títulos de los que el propietario de capital privado L Catterton busca deshacerse, la oferta podría generar alrededor de 1.480 millones de dólares.

La compañía de calzado famosa por sus sandalias de piel y corcho, fundada en 1774, saldrá a bolsa unos dos años después del desembarco de L Catterton en el capital (se hizo con una participación mayoritaria que valoraba la compañía en 4.300 millones de dólares).

La firma alemana ha preparado su debut, que será la tercera mayor salida a bolsa de EEUU en 2023, para aumentar su valoración y obtener acceso a los mercados de capital, y planea utilizar un tercio de los ingresos de la OPV para pagar deuda, según un documento presentado ante el regulador.

Eso, según Michael Hewson, analista jefe de mercado de CMC Markets UK, parece un "uso poco ambicioso de los ingresos" en un momento en el que "el dinero podría usarse para mejorar el negocio, así como para ayudar a diversificarse hacia nuevas áreas de productos".

Este experto recuerda que uno de sus principales competidores, Dr. Martens, salió a bolsa en febrero de 2021 valorada en 4.500 millones de libras esterlinas, pero su valor se ha reducido a 1.300 millones de libras, lo que bajo su punto de vista "plantea la cuestión de si Birkenstock vale un precio tan elevado".

Hewson opina que aunque el precio de salida es "una buena noticia", no necesariamente está justificada una valoración cuatro veces mayor que la de su homólogo del sector, Dr. Martens. "Los inversores pueden tener otras ideas sobre si Birkenstock ofrece un buen valor, dado que las valoraciones en Estados Unidos tienden a ser más altas que en Londres", comenta.

Precisamente, según Victoria Scholar, responsable de inversiones de Interactive Investor, Birkenstock "optó por cotizar en Nueva York en lugar de Alemania en parte gracias a las atractivas valoraciones y los elevados volúmenes de negociación que se ofrecen, además de que EEUU es su mayor mercado en términos de ventas".

"Las OPV y las fusiones y adquisiciones han estado de capa caída durante el último año y medio, en un contexto de subida de los tipos de interés y elevada inflación", recuerda esta experta, que comenta que sin embargo, tras la salida a bolsa de Arm Holdings y la esperada OPV de Birkenstock, "se observan tímidos signos de recuperación del apetito inversor".

Recuerda la analista que la popular marca de calzado "está viviendo un gran momento, atrayendo a los amantes de la moda", y en su opinión "el reconocimiento de la marca debería ayudar a la empresa a generar un interés significativo entre los inversores minoristas".

No obstante, apunta también a un riesgo que acecha a cualquier marca de moda, y es si puede mantener su popularidad. "Teniendo esto en cuenta, la empresa ha intentado diversificarse ampliando su oferta no solo de zapatos, sino también de bolsos. El volátil entorno de los mercados de renta variable es también otro viento en contra con el que hay que lidiar", concluye.

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