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El sector automovilístico europeo atraviesa momentos delicados, que podrían ser todavía peores ante la última ofensiva arancelaria del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha amenazado con elevar las tarifas para los fabricantes de coches hasta el 25%.
"Trump arremete con mayores aranceles al sector automovilístico europeo. La amenaza de elevar los aranceles a los coches importados de la UE hasta el 25% (desde el 15% actual) no es solo un desafío político a los gobiernos europeos, también suponen un golpe directo a las automovilísticas que no fabrican en territorio estadounidense", explica Gennadij Kremer, director de calificaciones corporativas de Scope Ratings.
Este experto explica que "el plan de la Administración Trump de imponer nuevos aranceles a la importación de automóviles fabricados en la UE reduciría la rentabilidad de la industria automovilística europea, que atraviesa dificultades y cuya perspectiva crediticia ya es negativa".
Ante esta situación, considera que "Volkswagen será la peor parada", debido a "su falta de capacidad de producción en EEUU". La matriz de marcas como Audi, Porsche y VW ya ha comenzado a acusar esta situación en sus ventas.
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"Los resultados recientes del fabricante alemán han sido relativamente pobres, debido a la desventaja en materia de precios en un mercado automovilístico estadounidense en desaceleración. Gran parte del sector registró un descenso en las ventas el año pasado, antes de una tendencia a la baja más pronunciada en el primer trimestre de 2026", destaca.
En concreto, las ventas de Volkswagen en el primer trimestre registraron una caída especialmente acusada, un 20% menos que en el mismo trimestre del año anterior, mientras que Mercedes-Benz y Stellantis aumentaron su volumen de ventas.
"BMW registró un descenso relativamente moderado del 4% en su volumen de ventas en EEUU durante el primer trimestre, y Mercedes-Benz se benefició de la demanda sostenida de SUV, por lo que es probable que haya ganado cuota de mercado en ese periodo", señala Kremer.
Además, ve "revelador que los rivales de Volkswagen en la UE cuenten con una importante capacidad de producción en Norteamérica".
"BMW opera la mayor planta de vehículos de propiedad europea en EEUU, situada en Spartanburg, Carolina del Sur, donde produce alrededor de 400.000 vehículos al año. Mercedes-Benz opera una planta en Tuscaloosa, Alabama, donde produce alrededor de 260.000 vehículos al año. Stellantis -propietaria de las marcas Chrysler, Fiat, Jeep y RAM- depende de fábricas en Canadá y México para gran parte de sus ventas en EEUU, por lo que, de momento, está protegida del último aumento de aranceles estadounidense", añade.
IMPACTO EN LOS RESULTADOS
Scope Ratings estima que el impacto global en los márgenes de EBIT oscilará entre 100 y 150 puntos básicos. El margen de EBIT medio en el sector automovilístico europeo descendió hasta situarse en torno al 4% en 2025, frente al 7% aproximadamente del año anterior.
"Con la aplicación de aranceles más elevados durante todo el año, es probable que el impacto negativo en los márgenes de beneficio operativo supere los 150 puntos básicos, lo que ejercerá una mayor presión sobre la rentabilidad operativa y los perfiles crediticios de los fabricantes de automóviles más vulnerables al aumento de los aranceles de importación", explica Kremer.
Por el momento, los fabricantes están reduciendo el capital circulante neto para estabilizar el flujo de caja a corto plazo, aunque el analista cree que "esta no es una solución sostenible", puesto que "las existencias solo pueden reducirse hasta cierto punto, mientras que los fabricantes necesitan mantener relaciones a largo plazo con los proveedores".
Además, considera que esta reducción de la rentabilidad "acabará limitando el flujo de caja a medio plazo y restringirá la capacidad de financiación", por lo que las compañías "se verán presionadas a recortar aún más los costes, probablemente mediante la reducción de plantilla, ya que los menores volúmenes de producción garantizan que las fábricas en Europa sigan funcionando muy por debajo de su plena capacidad".
Por otro lado, señala que "el aumento de los aranceles estadounidenses coincidiría con las crecientes presiones sobre la cadena de suministro debido a la crisis de Irán".
"En general, los perfiles crediticios de los fabricantes de equipos originales europeos seguirán bajo presión. Además de los aranceles, la crisis de Irán -y el cierre del estrecho de Ormuz- está ejerciendo presión sobre las cadenas de suministro de la industria automovilística al limitar el suministro de materias primas como el helio -importante para las pruebas de fugas en baterías, sistemas de combustible y unidades de aire acondicionado- y las materias primas petroquímicas para plásticos, pinturas y caucho", subraya.
Esta nueva presión sobre la cadena de suministro, continúa, "es distinta de las presiones estructurales preexistentes sobre los fabricantes de automóviles europeos y de cualquier impacto de segundo orden de los recientes acontecimientos sobre la demanda de los consumidores".

