
El anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles de "aproximadamente" el 100% a todos los chips y semiconductores que sean importados desde otros países amenaza con redibujar el mapa actual del sector, y tendrá implicaciones a ambos lados del Atlántico, como señalan los analistas de Goldman Sachs.
El pasado 6 de agosto, el presidente Trump ofreció una rueda de prensa en la Oficina Oval, durante la cual anunció la imposición de aranceles sectoriales del 100% a los semiconductores importados a Estados Unidos. También señaló que las empresas que hayan invertido o se comprometan a invertir en plantas de fabricación estadounidenses quedarían exentas de estos aranceles.
Sin embargo, no se revelaron el momento de la implementación de los aranceles ni los detalles operativos asociados. Por otra parte, varias empresas emitieron comunicados de prensa en los que señalaban su intención de construir nuevas instalaciones de fabricación y logística en Estados Unidos o destacaban sus instalaciones existentes.
IMPLICACIONES PARA EEUU
A la hora de analizar el posible impacto de la medida, los analistas del banco recuerdan que "no se anunciaron detalles operativos relacionados con estos aranceles, por lo que es difícil determinar con certeza las implicaciones de este anuncio".
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"Sin embargo, creemos que es probable que algunas empresas de semiconductores opten por aumentar su presencia de inversión en EEUU para evitar posibles impactos arancelarios. Mientras esperamos más detalles para evaluar completamente el impacto en nuestra cobertura, creemos que un subsegmento de nuestra cobertura podría tener un riesgo reducido de estos aranceles sectoriales debido a su mención explícita en la conferencia de prensa o en comunicados de prensa", destacan.
Como referencia, este listado de empresas podría contener nombres como Texas Instruments, Applied Materials, TSMC, Nvidia, Broadcom, Intel, GlobalFoundries, Micron, IBM, Samsung Electronics, Amkor, GlobalWafers, Corning y Coherent.
"Creemos que el impacto a corto plazo en algunas de estas empresas es que, en igualdad de condiciones, estas compañías podrían ser percibidas como 'beneficiarias de aranceles' a corto plazo, a la espera de más detalles sobre la implementación", señalan.
¿QUÉ SUPONE PARA EUROPA?
En lo que respecta al Viejo Continente, los analistas de Goldman Sachs comentan que "las empresas europeas de semiconductores de potencia/analógicos podrían sufrir algunos impactos a corto plazo", aunque necesitan "más detalles" y encuentran "ciertos posibles mitigantes".
"Observamos que la exposición de los ingresos de Infineon al mercado estadounidense es de un porcentaje bajo a medio del 15% a nivel de grupo. Si bien Infineon no cuenta con capacidades de fabricación primaria en EEUU, destacamos que aún mantiene acuerdos de fabricación de semiconductores de baja potencia con su antigua fundición en Austin, lo que podría compensar algunos obstáculos, aunque, en nuestra opinión, esto podría no compensar por completo el impacto de los aranceles", comentan.
Además, consideran que la planta de envasado avanzado de la empresa en EEUU "podría influir en cualquier situación arancelaria". Además, observan que "los MCU de grado automotriz de IFX son fabricados por una fundición asiática líder, lo que podría reducir aún más el impacto arancelario, aunque aún quedan detalles por aclarar".
"Por lo tanto, en un escenario en el que los semiconductores de IFX producidos fuera de EEUU se vieran afectados por el arancel del 100%, esperaríamos un impacto limitado en el rendimiento financiero de IFX, mitigado en cierta medida por el grado de rigidez de sus semiconductores de alta gama (lo que implica una mayor resistencia de los clientes a cambiar de proveedor) y la menor dependencia de la empresa de la exposición a semiconductores eléctricos en EEUU en los últimos trimestres que hasta ahora, dado que la demanda en este mercado ha sido más moderada que antes", añaden.
También señalan como mitigante para la compañía "la sólida y creciente posición de IFX en el mercado de vehículos eléctricos de China, donde la demanda ha sido relativamente mayor".
"Estimamos que, para STM, un porcentaje de los ingresos podría verse afectado por estos aranceles estadounidenses anunciados. Al igual que IFX, observamos que la empresa no cuenta con plantas de fabricación principales en EEUU, aunque creemos que podría colaborar con socios fabricantes con sede en EEUU para ayudar a compensar los obstáculos: buscaremos más información al respecto en el futuro", indican.
Dicho esto, agregan, "si bien los aranceles podrían generar algunos obstáculos para el crecimiento de STM, la compañía ahora depende menos de uno de sus principales clientes fabricantes de equipos originales estadounidenses en el segmento automotriz y sus esfuerzos por expandirse a otras geografías podrían compensar algunos de estos posibles obstáculos".
En el caso de ASML, subrayan que "cuenta con una importante presencia manufacturera en EEUU, con plantas en Wilton y San Diego".
"Observamos que varias empresas líderes han quedado exentas del arancel del 100%, dados sus compromisos preexistentes o futuros de fabricar chips en EEUU. Esto podría tener implicaciones para el nivel de demanda de equipos de vanguardia de los proveedores de equipos de semiconductores que cubrimos", concluyen.

