sanchez iglesias congreso acuerdo abrazo
El abrazo de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias

El mundo del dinero tiembla ante el pacto de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. Los termómetros del mercado para calibrar la preocupación de inversores y empresarios ante un Gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos no dejan lugar a la duda. El Ibex 35, que subía de forma moderada antes del anuncio, cerró con una caída del 0,87% mientras el resto de índices europeos finalizaba con ganancias.

En la prensa internacional, Financial Times publicaba que "los socialistas españoles llegan a un acuerdo de coalición con el movimiento radical de extrema izquierda Podemos". El influyente rotativo británico añadía que "la perspectiva de un gobierno de izquierda-extrema izquierda ha desconcertado a la comunidad empresarial". Otro indicador económico que muestra la preocupación de la comunidad inversora es el bono español a 10 años, cuyo rendimiento repuntó hasta el 0,44% desde el 0,42%.

El mercado teme el posible impacto del nuevo Ejecutivo en algunos sectores regulados, según ha explicado Victoria Torre, analista de Selfbank. Uno de los ejemplos más claros fue Bankia, que cayó un 4,5% y perdió 254 millones de euros de capitalización bursátil. "El objetivo de ir privatizando la entidad ha sufrido sucesivas demoras derivadas de la situación de mercado, pero con la coalición PSOE-Unidas Podemos podríamos ver una nueva vuelta de tuerca", afirmó Torre.

Pablo Iglesias ya comentó en el último debate que Bankia debería seguir siendo pública, aunque está por ver qué opinará Bruselas si la privatización de la entidad se retrasa demasiado. En cualquier caso, la ministra de Economía en funciones, Nadia Calviño, ha señalado en varias ocasiones que el bajo precio actual hace inviable cualquier colocación en el mercado.

No sólo Bankia cayó con fuerza. CaixaBank cedió un 4% y Sabadell más de un 2%. Las entidades financieras descontaron un posible Impuesto a las Transacciones Financieras. "La imposición de un impuesto sobre su actividad es un aspecto sobre el que se ha debatido largamente y que, a priori, podría tener efectos desfavorables para la economía", ha destacado Victoria Torre. "Si se tiene en cuenta las últimas exigencias de los reguladores europeos y, a esto, le añadimos una carga impositiva más, las entidades bancarias podrían ver restringidos sus resultados", ha añadido esta experta.

LOS EMPRESARIOS PIDEN ORTODOXIA ECONÓMICA

Otra de las grandes preocupaciones del mercado es el control del gasto y del déficit público. El preacuerdo de Gobierno suscrito recoge como principales ejes económicos la consolidación del crecimiento y la creación de empleo, el blindaje de las pensiones, el fortalecimiento de las pymes, la justicia fiscal y el equilibrio presupuestario. PSOE y Podemos señalaron que "la evaluación y el control del gasto público es esencial para el sostenimiento de un Estado del bienestar sólido y duradero".

El aviso de los empresarios no se hizo esperar. La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa subrayaron la necesidad de avanzar en las reformas pendientes y aplicar "rigor presupuestario y ortodoxia económica" ante la desaceleración.

"En un contexto de desaceleración, para CEOE y Cepyme es fundamental hablar de rigor presupuestario y ortodoxia económica", señalaron las patronales.

El presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, pidió que "la moderación del PSOE" le lleve a asumir las carteras de Economía, Hacienda y Empleo.

"La política económica tiene que incidir en unos parámetros en concreto. No es el momento de subir impuestos ni castigar fiscalmente a empresas, particulares o autónomos, al igual que tampoco es el momento de poner más trabas o subir el gasto público", añadió Amor.

Por su parte, José Luis Bonet, presidente de la Cámara de Comercio de España, pidió un Gobierno "que respete las líneas rojas del sistema" y calificó como "mala noticia" para la economía el acuerdo de Sánchez e Iglesias.

Bonet, en línea con el resto de los empresarios, añadió que "en un momento de desaceleración económica y con el desafío independentista catalán como principales retos, España necesita un gobierno centrado que acometa las reformas necesarias para fortalecer la economía, promover un entorno favorable para la actividad empresarial y la creación de empleo".

Todo ello en un escenario en el que el ritmo de crecimiento de la economía española se está debilitando. La última advertencia fue lanzada este martes por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Según sus indicadores adelantados, la desaceleración española es mucho mayor que la del conjunto de la OCDE y la zona euro, lo que confirma las advertencias lanzadas por otros organismos como la Comisión Europea.

Así las cosas, el mundo del dinero se muestra intranquilo y desconcertado ante el escenario actual, a la espera de conocer si finalmente Sánchez obtendrá los apoyos necesarios para ser investido presidente.

Noticias relacionadas

contador