La pelota, otra vez en el tejado de China: esta vez irá a por las empresas de EEUU

Los expertos avisan que al gigante asiático le saldrá caro incrementar los aranceles

Noemí Jansana
Bolsamania | 07 ago, 2019 06:00 - Actualizado: 10:09
chinaeusa1

El terremoto que sacudió los mercados financieros este lunes, después de que China dejara caer al yuan, no ha tenido réplicas. De hecho, los mercados han reaccionado con alivio a la decisión del Banco Popular de China de debilitar el renminbi a menor ritmo, lo que se ha interpretado como que el gigante asiático ha decidido desescalar las tensiones con EEUU, a pesar de que el anclaje medio este miércoles es más débil de lo esperado. Además de la guerrra de divisas, los expertos avisan de que la ofensiva de Pekín buscará otros frentes, concretamente las empresas estadounidenses.

Los analistas de Pantheon Macroeconomics explican que, si bien la primera línea de defensa es permitir una gradual depreciación de la moneda, a Pekín le quedan unas cuantas balas más en la recámara. Con todo, este miércoles ha vuelto a colocar el punto medio alrededor del que permite fluctuar la moneda un 2% en los 6,9996, más cerca de los 7 yuanes por dólar de lo que se había previsto por el mercado. En paralelo, confirmó el martes el veto a las exportaciones agrícolas estadounidenses en lugar de incrementarlas, como Donald Trump había demandado.

Varias casas de análisis adevertían sobre la aparente marcha atrás en la devaluación del yuan del martes, cuando el punto medio fue más fuerte de lo previsto. Por el momento, el Tesoro de EEUU ha designado al país como "manipulador de divisas" cumpliendo la amenaza que la administración Trump había lanzado desde el minuto cero de su mandato. Lo que deja "la pelota en el tejado de China", comenta Edward Moya, analista de Oanda.

El banco central de China vuelve a llenar los mercados de desasosiego este miércoles al volver a usar el renminbi como arma, pero el paso lógico para este experto es que la segunda potencia mundial busque la manera de "ponerle las cosas difíciles a las empresas de la primera". Varias son las vías: boicots a productos estadounidenses; freno a las exportaciones de los metales de tierras raras, esenciales para la fabricación de productos tencnológicos y de los que el gigante asiático controla alrededor del 90% de la producción mundial; o que el presidente chino, Xi Jinping, emule el gesto de Trump e incremente los aranceles a los productos estadounidenses.

No obstante, "las autoridades chinas no parecen estar ansiosas de aumentar estos impuestos ya que, irónicamente, se han dado cuenta de que las tarifas perjudican a los consumidores chinos", argumentan los analistas de Pantheon Macroeconómics. No obstante, este extremo se ve apoyado por las declaraciones del Gobierno de Pekín de que todo el dolor de la respuesta de China sería soportado por los Estados Unidos. Para los expertos de la firma de análisis económico, esto podría significar que "el gigante asiático adopta la misma visión errónea que Trump sobre qué bolsillos acaban pagando los aranceles". Pero, según afirman, "indica que las autoridades optarán en último lugar por esta opción".

En cuanto a la divisa se refiere, Pantheon Macroeconomics apunta a que las autoridades de Pekín pueden volver a recuperar su política de apuntalar el yuan. Pero resistir una presión sostenida del mercado sobre la moneda "puede resultar un grave error". Pekín ya ha pagado un elevado precio quemando su despensa de divisas en dólares que a pesar de mantenerse estable a lo largo de los años en números absolutos, no lo ha hecho en cuanto a porcentaje del PIB: en 2011, las arcas del banco central representaban el 41% comparado con el 24% actual.

EEUU DEBILITARÁ EL DÓLAR

Es evidente que la guerra de divisas no ha visto su última batalla. El paso dado por EEUU de designar formalmente al país de manipular su moneda le permite imponer sanciones a China y tratar de convencer al Fondo Monetario Internacional de que haga algo para frenar la presunta ventaja competitiva injusta de China. Sin embargo, "los mercados de divisas no esperan ningún impacto inmediato, ya que el movimiento del yuan fue una depreciación y no una devaluación", avisa Moya.

Además, el analista de Oanda espera que en las próximas semanas, Washington se entregue a una retórica que debilite al dólar. Asimismo, advierte que los bancos centrales aún incrementarán más su apuesta por la flexibilización monetaria a nivel mundial, "para mitigar la carnicería en los mercados fruto de la ofensiva en la guerra comercial".

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