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Mina, Codelco, cobre, Chile, mineríaCODELCO

Cobre, níquel, uranio, platino… La naturaleza estratégica de estos minerales es cada vez más evidente en la toma de decisiones geopolíticas. Y es que tanto a nivel económico como social, la dependencia de estos materiales va 'in crescendo' mientras el mundo se aboca a nuevas guerras o avanza la tecnología. Pero ¿por qué todos los países quieren asegurarse su control?

"Sin ellos no habría transición energética, ni IA, ni sistemas de defensa avanzados. Detrás de las grandes transformaciones tecnológicas de nuestro siglo, se oculta una realidad subestimada: la dependencia cada vez mayor de unos materiales que se han convertido en críticos y estratégicos".

Así de rotunda se muestra Céline Sustandal, gestora de fondos de La Financière de L'Échiquier (LFDE), para quien "el terreno de juego de la soberanía se encuentra ahora en el subsuelo, concretamente, en el acceso a determinados materiales que se han vuelto indispensables para el poder económico, tecnológico y militar".

Por ello, esta experta pone el foco en tres razones que avalan la importancia de los minerales críticos en la economía… y el mundo.

1. Estratégicos y críticos

"Las dimensiones crítica y estratégica de un material no se derivan de su escasez geológica, sino de su contribución imprescindible al funcionamiento de la economía, así como de su suministro, ya sea por ser frágil, por estar concentrado o por estar sometido a influencias políticas", señala Sustandal.

Es más, los últimos años han arrojado ejemplos concretos de esta vulnerabilidad. En 2023-2024, Panamá sufrió una sequía extraordinaria que afectó al nivel del agua del canal, lo que redujo considerablemente el tráfico marítimo y ralentizó de forma persistente los suministros mundiales de cobre, plata y bauxita.

"Un único fenómeno climático localizado bastó, pues, para perturbar las cadenas de suministro mundiales, esenciales para las infraestructuras y la industria". Unos fenómenos que, sumados a los efectos de las tensiones geopolíticas y a la concentración de determinadas producciones, acentúan la presión sobre los precios.

"Las tierras raras son un ejemplo paradigmático. El precio del neodimio, una tierra rara necesaria para la fabricación de imanes permanentes para motores eléctricos, discos duros o aerogeneradores, aumentó un 55% en 2025 debido a una producción muy concentrada y a una demanda que crece con fuerza", comentan en LFDE.

2. Soberanía

Dado que la mayor parte de las cadenas de valor de estos materiales (extracción, refino y fabricación) se concentra en China, para Sustandal, la cuestión de la soberanía es fundamental.

"La importancia crítica de estos materiales es una cuestión de dependencia económica y estratégica, y los recientes retos en materia de defensa han acelerado la concienciación al respecto. Los aviones de combate, los submarinos o los sistemas de comunicaciones seguras incorporan varias toneladas de metales críticos y tierras raras. Sin un acceso seguro a estos materiales, no es posible la autonomía militar".

Por ello, para EEUU ya no se trata de una simple cuestión industrial, sino de un pilar de la seguridad nacional y está desplegando estrategias proactivas para reubicar ciertas capacidades, asegurar el acceso a los recursos y reconstruir cadenas de valor completas.

"Apple, que ha invertido en la única empresa extractora de tierras raras en activo en territorio estadounidense, MP Materials, ilustra esta voluntad de asegurar el acceso a recursos considerados estratégicos", afirma la analista.

Además, en Francia, Solvay ha inaugurado recientemente en La Rochelle una línea de producción de neodimio y praseodimio procedente del reciclaje de imanes permanentes, lo que demuestra que la economía circular también puede contribuir a la seguridad del abastecimiento.

3. Limitaciones estructurales

A medida que las necesidades estratégicas se disparan, el reto para los inversores reside en comprender que la oferta sigue siendo limitada. "La explotación de las minas es cada vez más compleja; así, desarrollar una nueva mina requiere entre 10 y 15 años, grandes inversiones y una estabilidad política y normativa poco habitual", dice Sustandal.

A esto se suma la consideración de los condicionantes medioambientales, ya que la extracción de minerales críticos requiere grandes cantidades de agua, un recurso que ya se encuentra bajo presión en muchas partes del mundo.

"El consumo de materiales en los sectores de la IA, la defensa, la transición energética, la electrificación o las infraestructuras críticas es cada vez más intenso. Así, incluso sin que se produzca un aumento espectacular de la demanda, la suma de necesidades estratégicas ejerce una presión duradera sobre unas cadenas de suministro que ya se encuentran tensionadas", remarcan en LFDE.

SELECCIÓN DE VALORES

De este modo, y una vez convertidos en protagonistas, los minerales críticos también crean oportunidades de inversión a largo plazo. Sin embargo, desde la firma avisan que no se trata de invertir en las materias primas en sí mismas, sino en las empresas que las extraen, las transforman o garantizan su disponibilidad.

"Estos líderes pueden crear valor incluso en fases de estabilidad de precios, gracias a la calidad de sus activos, a su disciplina financiera y a su posicionamiento estratégico. El universo heterogéneo y cíclico de los materiales críticos está expuesto a numerosos riesgos operativos y la gestión activa puede resultar decisiva en este ámbito".

En este contexto, la selección de valores no es una opción, sino una necesidad.

"Los materiales críticos y estratégicos, indispensables para la competitividad económica, la transición energética y la capacidad de los Estados para garantizar su seguridad, presentan un gran potencial de crecimiento. Para los inversores a largo plazo, estos materiales constituyen una temática de diversificación en pleno auge que encierra numerosas oportunidades", concluye Sustandal.

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