la contraction se poursuit dans la zone euro l horizon s assombrit selon l indice pmi

La economía de la eurozona comenzó el año con fuerza, pero la expansión que registró en el primer trimestre puede haber sido un espejismo. El crecimiento parece "destinado a revertirse" en el segundo trimestre. De hecho, los analistas creen que, actualmente, "una contracción es inevitable".

Entre enero y marzo, la región del euro se apuntó un crecimiento intertrimestral del 0,6%, registrando su mayor ritmo de expansión desde el tercer trimestre de 2022.

Un dato que, como afirman desde Rabobank, disipó algunos temores de que la economía ya se esté viendo gravemente afectada por la guerra comercial mundial y la consiguiente incertidumbre.

"El bajo desempleo, el aumento del poder adquisitivo, la mejora de las condiciones financieras y, en general, la saneada situación financiera de los hogares siguieron impulsando el gasto privado interno. Sin embargo, la aceleración del crecimiento también se vio impulsada en gran medida, o incluso principalmente, por la concentración anticipada de la producción y las exportaciones a EEUU", comentan.

Pero, como señalan, esta supuesta resiliencia económica reciente se debe en gran medida, y no a pesar de ella, a la persistente incertidumbre relacionada con la guerra comercial: "Dado que la anticipación experimentada no es sostenible y que tanto los aranceles a los automóviles como los aranceles recíprocos entraron en vigor a principios de abril, el repunte del crecimiento del primer trimestre parece destinado a revertirse".

Además, "dado que las encuestas del sector servicios también se han debilitado en los últimos meses, actualmente consideramos que una contracción es inevitable". Así, para el segundo trimestre prevén "un estancamiento, o una ligera contracción, antes de que el crecimiento recupere algo de fuerza en 2026".

De cara al tercer trimestre, esperan que la incertidumbre en torno a las perspectivas aumente, "principalmente debido a la gran incógnita sobre el futuro de los aranceles estadounidenses", que creen que, aunque han llegado para quedarse, "su nivel es incierto".

Estiman que la economía de la eurozona crecerá un 0,8% en 2025 y un 0,7% en 2026.

En lo que respecta a la evolución de los precios, pronostican que la inflación se situará en el 2% este año y el 2,3% el próximo. "La fortaleza del euro y la reducción de los precios de la energía contribuyen a que la inflación general se reduzca a alrededor del 1,5% en los próximos 3-4 meses. La persistencia de una inflación elevada en los precios de los alimentos probablemente moderará este movimiento, ya que el sector aún está superando la volatilidad pasada de los precios de las materias primas y los mayores costes laborales", afirman.

En su opinión, el Banco Central Europeo (BCE) ha alcanzado su tasa terminal, "pero su función de reacción sugiere que hay margen para un apoyo político adicional si la guerra comercial se intensifica", aseguran.

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