• El BCE dictaminó, como con el Popular, que "habían fallado o iban a fallar", pero el SRB no tomó ninguna decisión
  • La resolución reabre el debate entre 'bail in' y 'bail out'; es decir, resoluciones de la crisis bancarias con o sin dinero público
paolo gentiloni
Paolo Gentiloni, primer ministro de Italia

El mes de junio comenzó con la 'intervención europea' del Popular y termina con el 'rescate público' de dos bancos italianos, Popolare di Vicenza y Veneto Banca. La diferencia es que, en el primer caso, han 'pagado' este rescate los accionistas del banco después de que Popular fuera transferido a Santander por 1 euro y, en el segundo, han sido los contribuyentes italianos los que han corrido con los gastos.

El orden de los acontecimientos fue similar a lo ocurrido con Popular. El Mecanismo Único de Supervisión (MUS, órgano integrado en el Banco Central Europeo -BCE-) se pronunció el viernes pasado y dijo que ambas entidades italianas o "habían fallado o podían fallar". Hasta aquí, exactamente lo mismo que dijo al referirse a Popular. La diferencia estriba en que, en esta ocasión, los mecanismos europeos de resolución no han considerado justificado proceder a la resolución de ambos bancos ya que su fracaso no se consideraba crítico para la estabilidad financiera.

Esta vez la Junta Única de Resolución (SRB, por sus siglas en inglés) no tomó ninguna resolución al considerar que "no se justifica por interés público". "Se permite una liquidación para estos bancos porque, a diferencia de otros casos recientes -Banco Popular-, son pequeños (3% cuota de mercado) (...). Intesa SanPaolo pagará una cantidad simbólica y recibirá 1.300 millones de euros para financiar la reestructuración. Estimamos que los activos que recibirá pueden agregar 4-5% a Intesa. Vemos esto como positivo para Intesa", argumentan los analistas de Goldman Sachs. De hecho, el banco lidera los avances en la Bolsa de Milán este lunes. La operación de rescate supone la liquidación de ambas entidades y la compra de los activos 'sanos' por parte de Intesa Sanpaolo. "La conclusión bursátil es que la operación es, a priori, buena estratégicamente para Intesa SanPaolo, según las primeras conclusiones de nuestros analistas", opinan en AlphaValue, donde recomiendan comprar Unicredit (está en su 'Conviction List') y comprar deuda senior y subordinada de Intesa y Unicredit.

MÁS DINERO PÚBLICO DESDE ITALIA

El Gobierno italiano decidió el fin de semana movilizar 17.000 millones de euros para recapitalizar estas entidades, que se quedará Intesa Sanpaolo, único banco que realizó una oferta, pero con condiciones sobre las ratios de capital. De este paquete, 4.785 millones corresponden a una inyección directa para defender sus ratios de solvencia y sanear activos, mientras que el resto son garantías estatales. "Entendemos que evita que la crisis bancaria se extienda a otros bancos del país, por lo que debe servir para tranquilizar a los inversores", anticipan los expertos de Link Securities. "Con esta medida, apoyada por la CE, el Gobierno de Italia intenta resolver uno de sus principales problemas, la falta de solvencia de algunas de sus entidades bancarias, evitando que éstas quiebren y se produzca una retirada masiva de depósitos en el sistema, generando una crisis de difícil solución", agregan.

En el caso de Popular, por el contrario, su resolución y venta al Santander sí se consideraba de interés público ya que "protege a todos los depositantes de Banco Popular y garantiza la estabilidad financiera", señalaba la nota remitida por el SRB el pasado 7 de junio. Este organismo, creado por Bruselas en 2013, dictaminó una subasta que ejecutó el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) en la que los accionistas y los bonistas de más riesgo (CoCos y deuda subordinada) perdieron toda su inversión.

El Popular fue así la primera resolución con el modelo 'bail in' o recapitalización interna, según el cuál los inversores asumen las pérdidas para proteger al depositante y evitar, hasta donde sea posible, la inyección de dinero público y eliminar "los problemas de riesgo moral que, en general, general los rescates bancarios" señala el Banco de España (BdE). Un objetivo que se marcó la Comisión Europea al crear este sistema para resolver crisis bancarias, que entró en vigor en 2016, y que refleja los poderes de la Unión Bancaria que ahora amenaza Italia.

Pero el caso del banco español ha sido el primero y, por ahora, el único. El Gobierno italiano optó este fin de semana por el modelo 'bail out'. Es decir, el tradicional, con inyección de dinero público que a lo largo de Europa ascendieron a los 465.600 millones de euros en inyecciones de capital, para activos dañados en 188.600 millones y 105.000 millones en otras medidas, según estadísticas de la Comisión Europea citadas por el BdE. Asimismo, hay que añadir 1,188 billones de euros en avales sobre pasivos. Sólo en el caso de España, según las estimaciones del BdE, el rescate del sector financiero ha engordado la deuda pública en 45.500 millones de euros.

ITALIA VA POR OTRO CAMINO

Roma vuelve a desafiar a Bruselas. Mientras la Comisión Europea ha presumido los dos últimos años de haber creado un modelo con el que los contribuyentes no volverán a poner dinero de su bolsillo para salvar a los bancos, Italia va por otro camino. El Ejecutivo italiano y el comunitario alcanzaron un acuerdo este mes para la recapitalización de Monte dei Paschi di Siena, el banco que presume de ser el más longevo del planeta y cuya solvencia está en entredicho. Según advirtió el BCE, la entidad tenía en diciembre necesidades de capital de 8.800 millones de euros, con lo que la factura para las arcas públicas italianas puede dispararse este mes. Los economistas de Goldman Sachs consideran que el otro foco de problemas del sector bancario italiano, Monte dei Paschi está en camino de resolver sus problemas. Sí es así, sumado a la liquidación de estos tres bancos, estos expertos consideran que la inestabilidad del sistema bancario italiano se reduciría significativamente.

"El debate está abierto para justificar por porque en este caso se utiliza dinero público respecto a la caída de Banco Popular", señalan los expertos de Carax AlphaValue en su informe diario. Los problemas de los bancos italianos son 'un secreto a voces' y los de Popolare di Vicenza y Veneto Banca también lo eran. A principios de año ya se apuntaba que estas dos entidades eran vistas como "el siguiente punto problemático" en la lenta crisis bancaria de Italia. Esto, después de que el gobierno interviniera, a finales de 2016, para rescatar a la tercera mayor entidad crediticia del país, Banco Monte dei Paschi de Siena. Los expertos reconocen que, después de lo ocurrido con Popular, esta nueva mala noticia sobre los bancos europeos puede generar inquietud. "La verdad es que, tras lo visto en Popular y ahora en Italia, algún inversor podría preguntarse si podemos estar tranquilos o aún la reestructuración bancaria en Europa está lejos de terminar. Ahí es nada", añaden estos analistas.

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