- Lo lógico sería que las fuerzas políticas griegas se adhirieran cuanto antes a un plan de gobierno de concentración

El pacto conseguido esta madrugada entre Grecia y la Eurozona salva la integridad del euro y del proyecto europeo pero los firmantes se han dejado demasiados pelos en la gatera. El tono del debate, que ha terminado en una drástica imposición de condiciones a Grecia por parte de Alemania, ha sido descarnado y brutal, y es probable que se hayan roto determinadas fibras del engrudo continental que serán difíciles de restaurar.