- Rajoy premiará con la continuidad o incluso con un ascenso funcional a quienes hayan mostrado más competencia
- Es previsible que algún alto cargo del partido con aspiraciones acceda al Gobierno

Rajoy es tan hermético como previsible, y además impone discreción absoluta a sus candidatos una vez designados y hasta que se hace público el nombramiento (un ministro que todavía lo es ha relatado recientemente cómo tuvo que ocultar durante tres días a su propia esposa la buena nueva), por lo que resulta una pérdida de tiempo hacer cábalas sobre el futuro equipo