
Menos de un mes ha pasado desde que una avalancha de pesimismo y caídas sacudió los mercados en forma de 'Liberation Day', la fecha elegida por el presidente de EEUU, Donald Trump, para desatar su ambicioso plan arancelario, que fue seguido por una escalada de las tensiones con China. Sin embargo, las últimas semanas han venido marcadas por una moderación del tono, primero con la pausa de 90 días a los aranceles y luego con el acercamiento hacia el gigante asiático, lo que ha desatado una "ola de optimismo" en los mercados.
"Cuando la política y los mercados financieros se mezclan, las consecuencias pueden ser turbulentas para las acciones, las materias primas y, recientemente, también para los bonos. Sin embargo, ahora que la influencia política está disminuyendo en los mercados financieros y el presidente estadounidense parece estar reduciendo sus planes de aranceles, el mercado se ve impulsado por una ola de optimismo", asegura Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB.
La analista se cuestiona si esta subida de ánimo será suficiente para "impulsar un repunte sostenible de los activos de riesgo", y cree que la respuesta es afirmativa para el corto plazo, aunque presenta más interrogantes en un horizonte más amplio.
La calma que reina en los mercados puede tener los días contados si no progresan las negociaciones entre Estados Unidos y sus principales socios comerciales para comenzar a revertir los aranceles recíprocos anunciados el 2 de abril. Trump ya ha anunciado que buscará acuerdos individuales con cada país, y todas las miradas apuntan hacia China y la Unión Europea, con las que las negociaciones se antojan más complejas.
"Tras los recientes comentarios de Estados Unidos, un funcionario chino afirmó que la puerta está abierta de par en par para las negociaciones comerciales. Estos comentarios están creando el clima propicio para la recuperación de los activos de riesgo, y en este momento no hay nada que sugiera que los comentarios de ambas partes no sean genuinos. El problema es que aún existen aranceles masivos sobre las importaciones chinas y estadounidenses, y las conversaciones aún no han comenzado. Para evitar un panorama desalentador para el crecimiento global, como expuso el FMI el martes, es necesario alcanzar un acuerdo rápidamente", añade Brooks.
En este sentido, cabe señalar que China remarcó ayer jueves que "actualmente no hay ninguna negociación" con Estados Unidos, y pidió que se retirarán los aranceles.
¿TEMOR A UNAS "GRAVES CONSECUENCIAS"?
El cambio en la narrativa de Trump puede estar relacionado con las advertencias de desaceleración económica, e incluso de recesión, lanzadas por los expertos, ya que el mandatario "tiende a retractarse ante las graves consecuencias de sus acciones", comenta Samer Hasn, analista sénior de mercado de XS.
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"Las crecientes preocupaciones sobre una desaceleración o incluso una contracción de la economía estadounidense (el Fondo Monetario Internacional ha reducido su pronóstico de crecimiento del 2,7% al 1,8% para el año en curso) y la ola de ventas que ha sacudido los bonos del Tesoro parecen haber alentado a Trump y a su equipo a dar marcha atrás", considera.
De cara al futuro, Hasn prevé que Trump "impulsará acuerdos y quizás hará concesiones, ya sea con China en materia comercial, con Rusia en la guerra de Ucrania o con Irán en las negociaciones nucleares, para evitar salir del periodo de prueba de 100 días sin ningún logro significativo", lo que "podría ser un incentivo para que el mercado bursátil recupere las ganancias perdidas".
"Esto puede indicar la posibilidad de que la calma regrese al mercado después de algunas de las turbulencias recientes que han socavado el estatus de los instrumentos de deuda gubernamental como un importante refugio seguro", asegura.
LAS TENSIONES PARECEN HABER ALCANZADO "SU PUNTO MÁXIMO"
Ahmad Assiri, estratega de investigación de Pepperstone, destaca que, tras esta moderación en el tono por parte de Trump, "las tensiones arancelarias parecen haber llegado a su punto máximo", por lo que espera que se vayan reduciendo a partir de este momento.
"El flujo de noticias en torno a las relaciones entre Estados Unidos y China parece estar mejorando, aunque marginalmente, y parece haber un margen limitado para que las relaciones se deterioren aún más, con la posibilidad de que negociaciones a puerta cerrada insinúen una desescalada", valora.
Sin embargo, Patrick Munnelly, socio de estrategia de mercado de Tickmill Group, alerta sobre un posible exceso de optimismo, al recordar que "siguiendo un patrón habitual con la administración Trump, el análisis de mercado suele cambiar de un día para otro. ¡Hoy, el ánimo es de riesgo!".
"Trump ha aclarado que 'nunca tuvo la intención' de destituir a Powell de la Reserva Federal. Además, su enfoque sobre el comercio con China se ha suavizado, indicando que los aranceles 'disminuirán significativamente, pero no llegarán a cero'. Anteriormente, Bessent mencionó que los aranceles del 145% sobre China eran insostenibles. Para complementar la perspectiva positiva, el vicepresidente Vance hizo declaraciones prometedoras sobre un posible acuerdo comercial entre Estados Unidos y la India", concluye.

