
¿Y si la economía estadounidense no estuviera agotada, sino simplemente conteniendo la respiración? Esa es la imagen que utiliza Cathie Wood para describir el momento actual: un muelle comprimido, listo para liberarse con fuerza.
Esa es, de hecho, la tesis que defiende la directora de inversiones de ARK Invest en su informe macroeconómico y tecnológico para 2026, un documento que destila optimismo… pero también argumento.
UN CRECIMIENTO "ENGAÑOSO"
Estados Unidos encadena tres años de crecimiento del PIB real, sí, pero, según ARK, el camino ha sido engañoso. Bajo la superficie, la economía ha atravesado una recesión rodante provocada por el mayor endurecimiento monetario en décadas. La subida de tipos de la Fed -del 0,25% al 5,5% en apenas 16 meses- dejó tocados sectores clave como la vivienda, la industria y el consumo de rentas medias y bajas.
“El ajuste ha sido real, profundo y desigual”, señala el informe. Las ventas de viviendas existentes han caído a niveles propios de los años 80, pese a que la población es hoy un 35% mayor. Para ARK, este es precisamente el síntoma de una compresión extrema… y ahí es donde nace la oportunidad.
INFLACIÓN: EL ENEMIGO EMPIEZA A CEDER
Uno de los pilares del optimismo de Cathie Wood es la inflación. ARK prevé que el IPC no solo siga moderándose, sino que podría sorprender a la baja, incluso con episodios de inflación negativa. La receta: petróleo mucho más barato, corrección inmobiliaria, inventarios elevados y, sobre todo, un factor clave que suele infravalorarse.
“La productividad es la fuerza más poderosa contra la inflación”, defiende Wood. En pleno entorno restrictivo, la productividad no agrícola ha crecido un 1,9%, mientras que los costes laborales unitarios se han contenido. No hay, insiste ARK, un escenario comparable al de los años 70.
LA GRAN APUESTA: PRODUCTIVIDAD Y TECNOLOGÍA
Aquí entra el corazón del relato. ARK cree que estamos al inicio de un 'boom' de productividad impulsado por cinco grandes plataformas: inteligencia artificial, robótica, almacenamiento energético, 'blockchain' público y multiómica. Juntas, podrían llevar el crecimiento de la productividad al 4%-6% anual durante los próximos años.
“La IA no es una burbuja… todavía”, subraya Wood. Los costes de entrenamiento caen un 75% anual y los de inferencia hasta un 99%. Eso abre la puerta a una adopción masiva, mucho más rápida que la de internet en los años 90. Para los inversores, el mensaje es claro: el ciclo de inversión en tecnología aún tiene recorrido.
BOLSA, TIPOS Y DÓLAR: EL CÓCTEL PERFECTO
ARK asume que el avance tecnológico puede frenar temporalmente el empleo, empujando la tasa de paro por encima del 5%. Paradójicamente, eso daría margen a la Reserva Federal para seguir bajando tipos, amplificando el efecto de la desregulación y los estímulos fiscales.
El resultado: un PIB nominal creciendo entre el 6% y el 8%, con inflación contenida. En ese entorno, incluso con valoraciones exigentes, “los mercados alcistas suelen verse favorecidos”, recuerda Wood, citando precedentes históricos.
ORO EN EXTREMO, BITCOIN COMO ALTERNATIVA
El informe también lanza una advertencia: el oro cotiza en niveles históricamente extremos frente a la masa monetaria. El bitcoin, en cambio, ofrece una oferta estrictamente limitada y baja correlación con otros activos.
Para ARK, es una pieza cada vez más relevante en carteras diversificadas.
CONCLUSIÓN: EL RELATO NO ES MIEDO, ES CAMBIO
Cathie Wood no ve el final de un ciclo, sino el inicio de otro. Uno en el que la desinflación, la productividad y la tecnología redefinen el crecimiento. Como un muelle que ha aguantado demasiada presión, la economía -y los mercados- podrían liberar energía justo cuando muchos aún dudan.
Y en bolsa, como casi siempre, el gran movimiento empieza antes de que el consenso se atreva a creerlo.

