
A veces la bolsa no mira al futuro… sino al retrovisor. Mientras el mercado sigue obsesionado con la inteligencia artificial y las tecnológicas, Bank of America ve una oportunidad muy interesante en un lugar mucho más clásico: los fabricantes tradicionales de automóviles de Detroit.
El banco ha puesto el foco en dos nombres históricos, General Motors y Ford, a los que considera sus principales apuestas en el sector automovilístico para 2026.
El argumento es sencillo pero poderoso: un cambio regulatorio en Estados Unidos podría permitir a estos gigantes centrarse de nuevo en los vehículos que realmente generan dinero. Y cuando Detroit pisa el acelerador en su negocio más rentable (las camionetas y los SUV) los beneficios suelen seguirle de cerca.
UN CAMBIO REGULATORIO QUE CAMBIA LAS REGLAS DEL JUEGO
El punto de partida de este giro estratégico está en Washington. Según el informe, la nueva Administración estadounidense ha comenzado a desmantelar parte del marco regulatorio impulsado en los últimos años para acelerar la transición hacia los vehículos eléctricos. Entre otras medidas, se han suavizado las normas de emisiones y los estándares de eficiencia de combustible.
Para los expertos de la entidad, este cambio tiene consecuencias inmediatas. Los fabricantes tradicionales ya no necesitan forzar la producción de vehículos eléctricos menos rentables y pueden volver a concentrarse en los modelos que generan mayores márgenes.
El analista Alexander Perry lo resume de forma clara: “Creemos que GM es uno de los principales beneficiarios de los cambios regulatorios recientes, que permiten orientar la producción hacia los SUV y camionetas, los vehículos más rentables de su cartera”.
La diferencia económica es notable. Según las estimaciones del banco, las camionetas y SUV generan alrededor de 17.500 dólares de beneficio por unidad, muy por encima del promedio corporativo de entre 10.000 y 12.000 dólares.
GENERAL MOTORS: EL FAVORITO DE BANK OF AMERICA
Entre las dos apuestas del banco, General Motors aparece como el valor más atractivo. El fabricante, propietario de marcas como Chevrolet, Cadillac, Buick o GMC, cuenta con una capitalización cercana a los 71.000 millones de dólares y una cuota de mercado en Estados Unidos superior al 17%.
Las cifras muestran que la compañía mantiene una posición sólida. En 2025 vendió cerca de 2,85 millones de vehículos, un 6% más que el año anterior, mientras que sus populares camionetas Silverado y Sierra dominaron el mercado estadounidense por sexto año consecutivo.
En el frente financiero, el último trimestre del año dejó ingresos de 45.300 millones de dólares y un beneficio por acción ajustado de 2,51 dólares, superando las expectativas del mercado.
Para Perry, el contexto actual favorece claramente a la compañía. “Esperamos que GM se beneficie en 2026 de menores costes de garantía, inventarios ajustados y menos incentivos comerciales”, explica el analista.
Su recomendación es clara: 'compra', con un precio objetivo de 105 dólares, lo que implicaría un potencial alcista próximo al 34% en los próximos doce meses.
FORD: EL OTRO CLÁSICO QUE PUEDE DESPERTAR
El segundo nombre en la lista es Ford, otro icono histórico de la industria automovilística estadounidense. La compañía sigue apoyándose en sus modelos más populares, como la serie de camionetas F-150 o el legendario Mustang.
Los datos recientes reflejan un cambio interesante en la demanda. Mientras las ventas de vehículos eléctricos de Ford cayeron cerca de un 38% interanual en febrero, los modelos de combustión apenas retrocedieron un 0,1%.
En paralelo, algunos de sus SUV más importantes están ganando tracción. Las ventas del Explorer aumentaron un 33% y las del Expedition un 26%, mientras que el Mustang registró un impresionante crecimiento del 54% interanual.
Para Bank of America, la compañía tiene margen para mejorar su rentabilidad en los próximos años. Perry cree que Ford podrá avanzar hacia su objetivo de un margen EBIT del 8%, frente al entorno del 4,8% previsto actualmente.
Con ese escenario, el banco otorga al valor una recomendación de 'compra' y un precio objetivo de 17 dólares, lo que implicaría un potencial de subida cercano al 33%.
LA OPORTUNIDAD DETRÁS DEL RUIDO DEL MERCADO
En un momento en el que los inversores parecen mirar exclusivamente hacia la inteligencia artificial, Bank of America recuerda que a veces las oportunidades están en sectores tradicionales que han quedado fuera del foco.
Si el nuevo entorno regulatorio permite a Detroit centrarse en sus vehículos más rentables y reducir las pérdidas ligadas a los eléctricos, General Motors y Ford podrían volver a convertirse en protagonistas inesperados del mercado.
Al fin y al cabo, mientras el mercado persigue la próxima revolución tecnológica, los viejos gigantes del motor siguen haciendo lo que mejor saben: vender camionetas y SUV. Y en bolsa, como en la carretera, a veces el camino más rentable no es el más futurista… sino el que ya conocemos.

