
La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha dejado la puerta abierta a otra subida de los tipos de interés tras advertir que el impacto del encarecimiento de la energía sobre la inflación todavía está por verse. "El shock energético puede intensificarse más".
Y es que la francesa ha dejado claro que los efectos de segunda ronda aún no se han materializado, por lo que las previsiones apuntan a una inflación por encima de lo deseado. "Los riesgos para la inflación se inclinan al alza. Es probable que la inflación energética mantenga la inflación muy por encima del objetivo hasta la primera mitad de 2027". "Cuanto más tiempo se mantengan altos los precios de la energía, más probable será que tengan efectos de segunda ronda".
En este sentido, Lagarde ha afirmado que "el conflicto en Oriente Medio es una importante fuente de incertidumbre" y que "los indicadores sugieren que la actividad económica seguirá siendo modesta".
Con todo, ha indicado que se han observado "algunos desarrollos relativamente benignos desde la decisión de junio" y que la decisión de mantener los tipos sin cambios se ha tomado por "unanimidad", a pesar de que algunos gobernadores han puesto sobre la mesa la posibilidad de un aumento de las tasas. "Estábamos adecuadamente posicionados para esperar".
A este respecto, cabe destacar que el BCE ha dejado los tipos en el 2,25%, tras la primera subida de junio en casi tres años, pero ha reconocido que "la incertidumbre persiste y aún no se ha manifestado todo el impacto inflacionario de la crisis energética".
Respecto a su sucesión al frente del BCE, Lagarde ha señalado que "no verán a mi sustituto antes de 2027. Cuando hay nubes en el horizonte, el capitán no abandona el barco".

