El psiquiatra que atendió a la acusada en el hospital dice que no presentaba síntomas depresivos, paranoia ni inclinación hacia el suicidio

BILBAO, 13 (EUROPA PRESS)

Los agentes de la Ertzaintza que investigaron el crimen de la menor de nueve años en el barrio bilbaíno de Atxuri han asegurado este viernes que nunca dieron "credibilidad" a la "hipótesis" de que una tercera persona hubiera accedido al inmueble y obligado a la acusada a perpetrar el asesinato.

Asimismo, han resaltado que, junto a la carta que habría escrito la procesada para exculparse de los hechos --en la que aseguró había actuado "obligada" por una tercera persona-- fueron halladas otras tres notas rotas de contenido similar "semiescondidas" en el cubo de la basura.

La Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Vizcaya ha acogido este viernes la segunda sesión del juicio con jurado a la mujer acusada de asesinar a su hija Kiara, de nueve años, en su domicilio de Bilbao el pasado mes de enero, tras administrarle presuntamente una cantidad "masiva" de medicamentos y asfixiarla con las manos y una almohada.

La Fiscalía y las acusaciones particular y popular --ejercida por la Asociación Clara Clampoamor-- piden para la procesada la prisión permanente revisable, mientras que la defensa solicita la libre absolución. En la primera sesión, celebrada ayer, la acusada mantuvo ante el tribunal encargado de juzgar el caso su versión de que lo hizo "obligada" por una tercera persona "encapuchada" que habría accedido al domicilio familiar.

En la sesión de este viernes han declarado los agentes de la autoridad que llevaron a cabo la inspección ocular de la vivienda y que se encargaron de la recogida de evidencias. En su testimonio, los agentes de la Ertzaintza del grupo especializado en homicidios han sostenido que la puerta de acceso al lugar "no presentaba signos de haber sido forzada".

Asimismo, han afirmado que el piso, situado en el barrio de Atxuri, se encontraba "en orden" y sin signos de que se hubieran desarrollado tampoco "disputas o agresiones". De este modo, han sostenido que no dieron credibilidad a la "hipótesis" de que una tercera persona hubiera accedido al inmueble y obligado a la acusada a cometer los hechos. Por todo ello, han sentenciado que "la tercera persona" no existe.

Asimismo, los agentes han mostrado su sorpresa de que esta hipótesis se hubiera extendido días antes de que la propia acusada por los hechos hubiera sido desintubada en el hospital donde estuvo ingresada. Pese a todo, han reconocido que llevaron a cabo gestiones para descartar esa posibilidad de tal forma que se revisaron cámaras y se habló con los vecinos, eliminándose la implicación de terceros.

A preguntas de la defensa, los agentes sí han reconocido que, según lo recogido en algunos testimonios, la relación de la madre con la menor fallecida era "buena", mientras que, por contra, era "conflictiva" con la hija mayor.

En la nota manuscrita hallada en el lugar de los hechos, la acusada habría relatado que había sido obligada a matar a su hija y suicidarse. Sin embargo, junto a esa nota, los agentes de la Ertzaintza hallaron otros tres borradores de la misma "rotos, agrupados" y que estarían "semiescondidos" en el cubo de la basura.

PREMEDITACIÓN

Para los agentes, el hecho de hallarse los tres borradores, uno de ellos escrito en mayúsculas, representan un "síntoma de premeditación", ya que "no tendría sentido" que hubiera tantas notas de contenido idéntico, puesto que "cualquiera de ellas hubiera servido para el propósito inicial".

Los agentes de la Policía vasca que realizaron la primera inspección ocular también han relatado que, junto a numerosos medicamentos, hallaron una jabonera con "polvo blanco" en una estantería y un bolígrafo rojo en la cocina, mismo color de tinta que el que mostraban las notas manuscritas.

Además, han destacado que se encontraron un cuchillo con restos de sangre en la bañera y dos cuchillas de depilar. Junto a la sangre de la bañera, también se hallaron diversas gotas en la habitación donde fue hallada sin vida la menor.

PSIQUIATRA

Por su parte, según ha relatado el médico psiquiatra que atendió a la acusada el día que la desintubaron cuando se encontraba ingresada en el hospital, ésta contaba con cortes en el antebrazo, afirmaba desconocer si su hija había fallecido y no presentaba síntomas depresivos, paranoia ni inclinación hacia el suicidio.

Asimismo, ha relatado que los primeros análisis de orina que se le practicaron a la procesada habrían reflejado un resultado positivo en una sustancia tóxica --polvo de ángel-- que, no obstante, no se pudo demostrar en un segundo análisis, por lo que podría tratarse de un falso positivo.

El juicio se reanudará el próximo lunes, día 16, sesión en la que se aportarán los resultados de la autopsia y del levantamiento del cadáver, que será a puerta cerrada. El resto de la sesión, a partir de las 11.30 horas, será abierto.

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