jeffrey epstein

La muerte de multimillonario Jefrey Epstein el pasado sábado en una cárcel de Nueva York está sacando a la luz una serie de graves irregularidades que podrían haber evitado su ahorcamiento. La última es que los dos guardias de seguridad que debían vigilar su celda y visitar al magnate cada 30 minutos no lo hicieron en las tres horas previas al suceso porque se durmieron. Posteriormente, falsificaron el registro para encubrir su error, según publicó The New York Times.

La autopsia realizada a Epstein, de 66 años e imputado por explotación sexual de decenas de menores y que aparentemente se suicidó, ha revelado que contaba con varios huesos rotos en el cuello, según informó el diario The Washington Post. Sobre las 6:30 de la mañana, hora local, fue trasladado con un paro cardíaco a un hospital del centro de la ciudad, donde confirmaron su muerte.

Otra grave irregularidad que ha destapado la investigación posterior es que, según el estatus especial que se le impuso tras retirarle del programa de prevención del suicidio, el magnate debía estar acompañado en su celda. Pero en el momento de su muerte, el compañero de celda de Epstein tampoco estaba porque había sido trasladado recientemente, lo que supone una infracción del protocolo del penal. La muerte del millonario está siendo investigada ya tanto por el FBI como por el Departamento de Justicia.

TEMÍA POR SU SEGURIDAD

Los abogados de Epstein habían advertido al juez de que su cliente había recibido amenazas y que temía por su seguridad. El magistrado negó la libertad bajo fianza del magnate hasta la celebración del juicio, previsto para mediados del próximo año. Según argumentó, Epstein representaba un peligro para la comunidad, además de existir un elevado riesgo de fuga por su fortuna.

La muerte de Jeffrey Epstein no pone fin al caso. Los investigadores pueden dirigirse ahora contra otras personas acusadas de estar vinculadas a la red. Además, algunas víctimas como Jennifer Araoz, que acusa al financiero de haberla violado cuando ella tenía 15 años, han presentado una demanda contra el patrimonio y los cómplices del difunto millonario.

Araoz se ha amparado en la Ley de Víctimas de Abuso Sexual Infantil de Nueva York, que durante un año elimina el plazo de prescripción en este tipo de delitos para permitir que las víctimas puedan demandar a sus abusadores independientemente de su edad.

Noticias relacionadas