
La fiesta arranca marcada por el impacto que produjo en la sociedad la reciente libertad provisional de La Manada. Ahora, el objetivo primordial del Ayuntamiento es evitar cualquier tipo de agresión durante el evento, y para ello, ha movilizado a más de 2.866 agentes, entre otras medidas de seguridad.
El dispositivo está formado por Guardia Civil (796), Policía Nacional (950), Policía Foral (720) y Policía Municipal (400). Además, se han colocado cámaras de alta definición capaces de identificar a personas desde una larga distancia.
El Ayuntamiento también ha organizado tres protocolos diferenciados: uno de intervención policial enfocado a la seguridad ciudadana, otra de acompañamiento y atención a las mujeres y otro de respuesta institucional, en caso de agresión.
Además, ha puesto en marcha la campaña 'Pamplona libre de agresiones sexistas', que tendrá un punto de información en el centro de la ciudad con el objetivo de prevenir cualquier tipo de agresión.
Este año, también se ha creado una aplicación de móvil denominada AgreStop/EraStop. Se trata de un sistema de alertas que permite geolocalizar a las personas que sufran cualquier tipo de agresión. De este modo, se activará de forma inmediata la ayuda policial.
El Consistorio también ha informado de que volverá a editar la campaña informativa juvenil contra el consumo de alcohol y otras drogas.

