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ASML Holding, el gigante holandés de la litografía para semiconductores y referente del sector, presentará sus resultados del tercer trimestre este 15 de octubre en un contexto excepcional marcado por la fiebre de la inteligencia artificial (IA). Según un informe publicado por Goldman Sachs, la compañía se perfila como uno de los grandes beneficiados del ciclo inversor en infraestructura de IA y memorias avanzadas, lo que le permite encarar sus cifras con un respaldo sólido de demanda y con una recomendación de 'compra' reiterada por parte del banco estadounidense.
El interés del mercado en ASML no es casual. La aceleración de la inteligencia artificial está obligando a una ampliación masiva de la capacidad de cómputo, lo que se traduce en pedidos de chips cada vez más complejos y eficientes. Goldman recuerda que ejemplos recientes, como el contrato de 300.000 millones de dólares firmado entre OpenAI y Oracle para garantizar capacidad de computación durante cinco años o el acuerdo plurianual entre CoreWeave y Meta para suministrar infraestructura de IA, ilustran la magnitud de este proceso. A ello se suma la previsión de que OpenAI necesitará alrededor de 900.000 obleas de memoria DRAM al mes, que suministrarán Samsung y SK Hynix, un volumen que por sí solo ejerce una presión creciente sobre toda la cadena de valor de los semiconductores.
POSICIÓN PRIVILEGIADA
En este escenario, ASML ocupa una posición privilegiada. Sus equipos de litografía EUV son considerados una herramienta estratégica para la producción de chips de última generación, imprescindibles para mantener el ritmo de miniaturización y eficiencia que exige la IA. Goldman destaca que cuatro de las seis señales que sigue en el sector europeo de equipos para semiconductores han mejorado, lo que apunta a que la tendencia es sólida y no solo pasajera.
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Además, su equipo de análisis en Estados Unidos ha revisado al alza las previsiones de inversión en equipos de fabricación de semiconductores (WFE, por sus siglas en inglés) para 2025 y 2026, pasando de un crecimiento esperado del 5% y 2% a tasas del 9% en ambos años. El mayor gasto de TSMC, que ha elevado su capex previsto para 2026 hasta los 44.000 millones de dólares, y la confirmación por parte de Micron de la fuerte demanda en memorias HBM son dos ejemplos que sustentan esta revisión positiva.
En este contexto, Goldman considera que las expectativas actuales para ASML en 2026 son alcanzables. La firma estima que la compañía solo necesitaría un ritmo de pedidos ligeramente superior a los 2.000 millones de euros por trimestre para cumplir con los cálculos del consenso, una meta modesta si se compara con la media de 5.000 millones de euros registrada en los últimos cinco años. Esta visibilidad ofrece tranquilidad a los inversores que se preguntan si el rally de la acción, que ha ganado un 30% en el último mes, todavía tiene recorrido.
RIESGOS CONTROLADOS
No obstante, no todo es optimismo. Goldman advierte que persisten incógnitas sobre el calendario de recuperación en nodos maduros, un segmento que ha sufrido una corrección prolongada, y también sobre los riesgos regulatorios derivados de las restricciones de exportación de equipos de semiconductores impuestas por Estados Unidos a China. Aun así, el impacto sobre ASML sería limitado: la empresa ya tiene prohibida la venta de equipos EUV y de inmersión en ese mercado, y su exposición al mismo tenderá a estabilizarse en torno al 20% de sus ingresos, frente a algo más del 25% actual. Además, su base de clientes se está diversificando, lo que reduce la dependencia de Pekín y mitiga el riesgo de caídas abruptas de ventas.
El análisis de Goldman se suma a un telón de fondo en el que ASML aparece como pieza indispensable de una industria que se reorganiza para responder a la revolución de la IA. El banco subraya que las perspectivas de crecimiento podrían acelerarse de nuevo a partir de 2027, cuando aumente la demanda de capas EUV, abriendo la puerta a un nuevo ciclo expansivo y a una potencial revalorización adicional de la acción. Aunque el precio ha subido con fuerza en las últimas semanas, todavía se encuentra rezagado respecto a sus pares estadounidenses en términos de rendimiento en el último año, lo que deja margen para un nuevo re-rating de valoración si se consolidan las expectativas de inversión.

