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Telefónica afronta ya 2026 tras cerrar un 2025 desigual. Si el año arrancó con el cese de José María Álvarez-Pallete y el posterior nombramiento de Marc Murtra como nuevo presidente ejecutivo de la operadora, lo que trajo subidas en bolsa, la última parte estuvo marcada por las caídas ante un Plan Estratégico —con recorte de dividendo incluido— decepcionante, sumado al ERE y la salida de pesos pesados de la operadora. Con todo, Telefónica acabó el año pasado entre los pocos valores en rojo del Ibex, con recortes superiores al 4%. Esto, mientras la mayoría de títulos volaba y el selectivo cerraba con alzas de alrededor del 50%.
SE VA PALLETE Y LLEGA MURTRA
Los cambios en Telefónica empezaron a mitad de enero, cuando comunicó "la conveniencia de emprender una nueva etapa en la Presidencia ejecutiva" y aprobó la resolución del contrato de Álvarez-Pallete como presidente ejecutivo del Consejo de Administración y le solicitó la dimisión de su cargo como consejero.
"Álvarez-Pallete, atendiendo dicha solicitud, ha presentado su dimisión como consejero, que ha sido aceptada por el Consejo de Administración en ese mismo acto", señalaba Telefónica en un comunicado, en el que también detallaba que había dado el visto bueno al nombramiento de Marc Murtra, que hasta entonces era presidente ejecutivo del Consejo de Administración de Indra, como nuevo consejero ejecutivo de la sociedad, nombrándole igualmente presidente ejecutivo del Consejo de Administración y delegándole todas las facultades delegables de este.
Pero no han sido los únicos cambios en el seno de la compañía. Apenas mes y medio después llegaban más cambios a la teleco, que elegía a Emilio Gayo, hasta entonces presidente del negocio en España, como consejero delegado del grupo, un puesto en el que sucedía a Ángel Vilá. De este modo, Gayo se convertía en el 'número dos' de Murtra en el proceso de revisión estratégica.
Además, Carlos Ocaña fue nombrado nuevo vicepresidente de la cotizada. Cabe destacar que el puesto ocupado por Ocaña estaba vacante tras el fallecimiento en diciembre de 2024 de Javier Echenique, figura histórica dentro de Telefónica.
Ya en el último mes del año se conoció el fichaje del expresidente del PNV Andoni Ortuzar y de Marcos Contreras, vocal independiente en el máximo órgano de decisión de CriteriaCaixa, para el Consejo de Administración de Movistar+. Y también la decisión de Rosauro Varo de abandonar sus puestos en los Consejos de Movistar+ y de Telefónica España.
COMPROMISOS DE MURTRA
Hubo que esperar hasta abril para que Telefónica celebrara su Junta General de Accionistas y ratificara, con un respaldo del 90,75%, el nombramiento por cooptación de Murtra como consejero ejecutivo de la teleco.
"Mantendremos una disciplina financiera de hierro y simplificaremos la compañía": fue el mensaje que trasladó a los accionistas en su primer discurso, en el que quiso dejar claro que su objetivo como presidente sería "contribuir decisivamente a potenciar las fortalezas de Telefónica".
En aquella Junta, los accionistas autorizaron también la propuesta de retribución al accionista para 2025, consistente en el reparto de un dividendo en efectivo de 0,30 euros por acción pagadero en dos tramos de 0,15 euros cada uno.
NUEVO PLAN ESTRATÉGICO
Pasó el verano, llegó el otoño y con él la presentación del Plan Estratégico 2026-2030. Este incluye recortar a la mitad el dividendo para 2026 y fija un objetivo de remuneración basado en un rango de entre el 40%-60% del flujo de caja libre (FCF) en 2027 y 2028.
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Sobre los principales objetivos financieros para los próximos cuatro años, por un lado, proyecta un crecimiento medio anual del 1,5%-2,5% de los ingresos durante el periodo 2025-2028, acelerándose hasta el 2,5%-3,5% durante el periodo 2028-2030. Asimismo, en lo que respecta al EBITDA, espera un crecimiento ajustado del 1,5%-2,5% para el periodo 2025-2028, acelerándose hasta el 2,5%-3,5% para el periodo 2028-2030.
Además, la compañía confirmó que el Plan Estratégico "no incluye oportunidades de consolidación", pero Telefónica sí que "estará preparada para las posibles oportunidades que se presenten en el horizonte del plan".
Precisamente, estos anuncios no sentaron bien al mercado y Telefónica registró ese día de principios de noviembre su peor caída en una jornada desde 2020, retrocediendo más de un 13% en la sesión.
ACUERDO CON LOS SINDICATOS PARA EL ERE
En el último mes del año, lo más destacado para Telefónica ha sido el acuerdo con los sindicatos para hacer efectivos los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) que afectarán a siete filiales del grupo, con una afectación mínima de 4.525 trabajadores. En total, los procesos afectarán a un 26,2% de la plantilla del grupo español en las siete filiales afectadas.
Telefónica calcula que el ERE tendrá un coste de unos 2.500 millones de euros para la compañía.
UNO DE LOS VALORES QUE MENOS GUSTA
En cuanto al comportamiento en bolsa de la teleco, se sitúa entre los pocos valores dentro del selectivo español que cierran el año en negativo. "La verdad es que Telefónica es uno de los valores que menos me gusta del Ibex", asegura César Nuez, analista técnico de Bolsamanía.
"Hace tan sólo unas sesiones perforaba el soporte de los 3,415 euros. Estos precios corresponden a los mínimos anuales y a la parte baja de lo que puede ser una bandera bajista. Ojo que sus perspectivas técnicas son muy complicadas y parece muy probable que podamos acabar viendo una extensión de las caídas en las próximas semanas, hasta el nivel de los 3 euros", indica.
Como añade, "no veremos una señal de fortaleza mientras que se mantenga cotizando por debajo de los 3,634 euros, máximos del paño de la bandera que comenzara a comienzos del mes de noviembre".
Además, en el plano bursátil, en diciembre, Telefónica anunció su intención de iniciar el procedimiento para excluir voluntariamente la cotización de sus American Depositary Shares (ADS), cada una representativa de una acción ordinaria, de la Bolsa de Nueva York (NYSE).
"Esta decisión es consistente con el Plan Estratégico presentado a los inversores en noviembre de 2025, que busca simplificar el modelo operativo de Telefónica, preservando al mismo tiempo los más altos estándares de gobierno corporativo y de transparencia en el reporte de la información financiera. Se prevé que esta decisión no tenga ningún impacto en los clientes y socios de Telefónica ni en su presencia comercial en Estados Unidos", explicaba.
¿CÓMO HAN IDO LOS RESULTADOS DURANTE EL AÑO?
A falta de conocer cómo se han comportado las cuentas de 2025, los resultados de la compañía durante el año no han tenido un tono precisamente positivo.
En el primer trimestre de 2025, presentó pérdidas de 1.304 millones de euros al anotarse un impacto contable negativo de 1.731 millones por la venta de sus divisiones de Argentina y Perú.
En el primer semestre del año, registró unas pérdidas de 1.355 millones de euros, frente al beneficio de 950 millones del mismo periodo de 2024.
En el acumulado de los nueve primeros meses, Telefónica perdió 1.080 millones de euros, frente a los 954 millones que ganó en el mismo periodo de 2024.