
Euskaltel ha cerrado el tercer trimestre del año con una pérdida de 3,3 millones como consecuencia del impacto de todos los costes asociados a la salida a Bolsa y con la operación de adquisición de R Cable. El operador vasco estima que, si se ajustan esos gastos extraordinarios, el beneficio neto habría sido positivo, de 36 millones.