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¿Ha llegado el momento de que Fluidra deje atrás meses de apatía bursátil? Esa es la pregunta que empieza a hacerse el mercado después de que la compañía haya dado varias señales técnicas que invitan a pensar que el equilibrio entre compradores y vendedores podría estar cambiando.

Tras más de dos años atrapada en un amplio movimiento lateral, el análisis técnico de Eduardo Faus, experto de Renta 4, considera que el binomio rentabilidad-riesgo vuelve a resultar atractivo.

La recomendación es clara: 'comprar'. A esa lectura se suma un consenso de analistas que continúa proyectando crecimiento para 2026, aunque sin perder de vista que el mercado todavía exige confirmaciones.

UN SUELO QUE EMPIEZA A TOMAR FORMA

El principal argumento de Renta 4 no reside en un gran catalizador empresarial, sino en el propio comportamiento del precio. Según explica Faus, Fluidra lleva más de dos años moviéndose dentro de un rango lateral con niveles de oferta y demanda muy definidos, una situación que suele anticipar movimientos de mayor entidad cuando el equilibrio termina por romperse.

En este caso, el experto destaca que la cotización se encuentra muy próxima a la zona donde históricamente ha reaparecido el interés comprador, entre los 17,30 y los 18,30 euros.

Además, recuerda que el valor ha conseguido estabilizar las caídas iniciadas en febrero y, durante ese proceso, ha superado la directriz bajista que guiaba el último tramo descendente.

"El precio ha superado la directriz bajista de dicha caída y ha formado una pauta de probable cambio de tendencia al alza", señala el estratega. Una afirmación que va más allá del simple rebote técnico y apunta a la posibilidad de que el mercado esté construyendo una base más sólida.

LAS RESISTENCIAS QUE DECIDIRÁN EL PRÓXIMO MOVIMIENTO

Que exista una mejora técnica no significa que el camino esté despejado. El propio informe identifica dos niveles que actuarán como examen para la fortaleza del movimiento.

El primero se sitúa entre los 21,5 y los 21,8 euros y constituye la resistencia intermedia. La segunda referencia, mucho más relevante, aparece entre los 25,4 y los 26,2 euros, coincidiendo con la parte alta del gran rango lateral en el que la acción permanece instalada desde hace más de dos años.

Para Faus, los indicadores técnicos también respaldan este escenario al sugerir que el rebote iniciado durante mayo y junio todavía podría disponer de potencial alcista. Esa lectura es la que lleva a Renta 4 a mantener un consejo de 'comprar'.

EL CONSENSO SIGUE ESPERANDO CRECIMIENTO

La visión técnica encuentra respaldo parcial en las previsiones de los analistas que siguen la compañía. Según el consenso actualizado a 8 de junio, un total de 15 firmas cubren el valor y esperan que las ventas de 2026 alcancen, de media, los 2.268 millones de euros, dentro de una horquilla situada entre 2.239 y 2.319 millones.

Las estimaciones apuntan además a un EBITDA ajustado medio de 531 millones de euros, un beneficio neto ajustado de 265 millones y un beneficio por acción ajustado de 1,38 euros. En cuanto al endeudamiento, el consenso sitúa la deuda neta en torno a los 990 millones de euros.

Más que unas cifras concretas, estos datos reflejan una idea: el mercado sigue contemplando un escenario de crecimiento para la compañía, aunque las previsiones muestran también un margen razonable de discrepancia entre analistas, algo habitual cuando el ciclo todavía genera incertidumbre.

CUANDO EL GRÁFICO Y LAS EXPECTATIVAS EMPIEZAN A COINCIDIR

No siempre coinciden el análisis técnico y las previsiones fundamentales. En el caso de Fluidra, ambos mensajes parecen empezar a alinearse.

Mientras el consenso mantiene unas expectativas de crecimiento para el próximo ejercicio, el gráfico comienza a insinuar que los inversores podrían estar recuperando confianza tras varios meses de debilidad.

"Si atendemos a la situación en sus indicadores técnicos se aprecia la probabilidad de que al tímido rebote nacido en mayo y junio le quede potencial alcista", resume Eduardo Faus.

La cuestión ahora no es si Fluidra ha dejado atrás definitivamente su largo periodo de consolidación, sino si será capaz de superar las resistencias que separan un simple rebote de un auténtico cambio de tendencia. Porque, después de más de dos años moviéndose de lado, el mercado empieza a preguntarse si el siguiente gran movimiento ya ha comenzado.

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