• En el plano laboral, contará con 1.000 empleados de los 5.000 que suman su plantilla actual
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Isolux Corsán

Isolux reducirá su tamaño y su negocio casi a la mitad con el fin de garantizar su futuro y evitar la liquidación, según plantea el grupo de construcción e ingeniería en el plan de viabilidad que ha diseñado y que este viernes logró el visto bueno de sus socios y acreedores.

Para ello, la compañía controlada por la banca y en situación de 'preconcurso' se segregará en tres empresas. La primera de ellas integrará los proyectos viables y que generan caja y será la que dé continuación a la actual Isolux.

Esta 'nueva Isolux', o 'Goodco', que surja del proyecto de segregación, habrá no obstante recortado a más de la mitad, en un 60%, su dimensión y su negocio, y también su plantilla, respecto a la actual. Así lo propone la compañía, actualmente en 'preconcurso' de acreedores, en el plan de viabilidad que ha diseñado y que este viernes logró el 'visto bueno' de sus bancos accionistas y acreedores.

En el plano laboral, conservará 1.000 empleados, si bien podría asumir otros 1.000 y quedarse así con el 40% de su actual plantilla de 5.000 trabajadores

En concreto, la nueva firma integrará los proyectos del grupo que son viables, esto es, aquellos dado que tienen o generan caja positiva. Se trata de 204 contratos repartidos en trece países, del total de 400 de suma la compañía.

La nueva empresa generará una facturación de unos 500 millones, en comparación a la cifra de negocio de 2.230 millones de euros registrada en 2015, últimas cuentas completas de la empresa, y la de 767 millones del primer semestre de 2016.

En el plano laboral, conservará 1.000 empleados, si bien podría asumir otros 1.000 y quedarse así con el 40% de su actual plantilla de 5.000 trabajadores, en caso de que alguno de los proyectos que se aparquen en las otras dos sociedades se conviertan en viables y pasen a la firma principal.

En cuanto a estas otras dos sociedades en que se dividirá la actual Isolux, la segunda de ellas congrega las obras que requieren financiación adicional para terminarse, si bien estos recursos son inferiores al riesgo asociado a garantías y avales.

Los gestores del grupo contemplan la posibilidad de que proyectos de esta firma que resuelvan su necesidad de liquidez pasen, junto con sus correspondientes trabajadores, a la primera empresa, a la 'nueva Isolux'.

En cuanto a la tercera firma, será en la que se aparquen los activos 'tóxicos' y problemáticos, además de los que Isolux ya tiene en proceso de desinversión desde su primer rescate, el pactado con sus bancos en julio de 2016.

Respecto a los trabajadores que no forman parte de la 'nueva Isolux', todos ellos vinculados a distintos proyectos, seguirán asociados a los mismos en caso de venta o traspaso a otros socios. No obstante, la compañía no descarta nuevos ajustes de plantilla, que se añadirían al realizado el pasado año para 435 efectivos.

PREPARARLA PARA LA VENTA

En un comunicado, Isolux aseguró que este plan de viabilidad, diseñado en colaboración con Alvarez & Marsal, tiene como "objetivo mantener el mayor número posible de puestos de trabajo".

Además, busca "limitar los riesgos asociados a las garantías en vigor y facilitar la continuidad de la empresa a través de los proyectos que tienen viabilidad operativa y financiera". Con este plan, 'la nueva Isolux' pretende garantizar su viabilidad y facilitar su venta o la entrada de un socio en el capital que la 'rescate'.

Los gestores de la compañía deben cerrar todo este proceso antes de del próximo 5 de agosto, fecha en la que concluyen los cuatro meses que la empresa se dio para reestructurarse cuando el pasado mes de marzo se acogió a la Ley Concursal.

INTERÉS DE FONDOS Y GRUPOS

No obstante, la compañía que preside Nemesio Fernández-Cuesta cuenta ya con fondos y grupos industriales interesados en la compañía y han recibido información de la misma.

Isolux considera que la aprobación de su plan de viabilidad "despeja el escenario" para que estos inversores "avancen en su proceso de análisis y materialicen sus muestras de interés".

De hecho, una vez aprobado el plan de viabilidad, el consejo de Isolux se centrará ahora en la consecución de un socio que garantice el que será segundo 'rescate' de la compañía tras el que pactó con sus bancos en julio de 2016, por el que las entidades tomaron su control.

Por contra, dada la complejidad del plan de viabilidad y su impacto en el balance del grupo, el consejo de administración de Isolux ha vuelto a posponer, por tercera vez, el análisis y aprobación de las cuentas de la compañía de 2016. No obstante, prevé una nueva reunión antes de que concluya el presente mes de mayo para ratificarlas.

PRECONCURSO DE ACREEDORES

El pasado 31 de marzo, Isolux Corsán se declaró en preconcurso de acreedores. De nuevo Santander llevó la voz cantante del proceso junto a Caixabank y Bankia, que controlan la mayor parte del accionariado de la empresa.

Isolux lleva años con grandes problemas en torno a su deuda, ya que la inversión en energías renovables poco maduras e ineficientes como la termosolar, cuya pervivencia sólo estaba asentada en las subvenciones públicas.

El accionariado de la compañía quedó compuesto por bancos y bonistas en un 94,67%, mientras que los anteriores accionistas (Luis Delso, entre ellos) de control diluyeron su participación hasta el 5,43%.

La compañía todavía mantiene una deuda de 2.200 millones de euros que fue refinanciada en 2016, pero todavía necesita nuevas inyecciones de capital en un proceso que recuerda al de Abengoa, que también estuvo en preconcurso. La compañía que preside Nemesio Fernández-Cuesta necesita una aportación de entre 300 y 400 millones de euros para garantizar la liquidez

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