
MADRID, 4 (EUROPA PRESS)
Raízen, fabricante brasileño de etanol a partir de caña de azúcar, ha obtenido el apoyo informal de la mayoría de los acreedores a su plan de reestructuración cuatro días antes de que expire el plazo límite para hacerlo.
En este sentido, algunos deudores con Certificados de Recebibles del Agronegocio (CRA) ya se adhirieron al mismo este miércoles. Los CRA son bonos de renta fija emitidos en Brasil para conectar los mercados financieros con el sector primario.
Además, Raízen ha mantenido negociaciones separadas con tenedores de bonos 'offshore' y entidades bancarias para rubricar formalmente el plan en los próximos días, según ha informado 'Bloomberg' citando fuentes conocedoras del asunto.
La sociedad, que tiene como límite el 8 de junio para cerrar un pacto o tendrá que declararse en bancarrota, confía en que más del 70% de los acreedores apoyen finalmente la "recuperación extrajudicial" pese a que solo se precisa de una mayoría simple para cerrarlo.
La propuesta actual contempla la conversión de, al menos, el 45% de la deuda en capital, lo que dejaría a los acreedores con entre el 75% y el 85% del accionariado de la firma. Asimismo, se constituirá un comité de acreedores de cinco miembros encargado de pilotar Raízen y que estará presidido por su director financiero, Lorival Nogueira Luz Júnior.
El plan contempla también que el consejo de administración de Raízen se mantenga hasta el primer trimestre de 2027 y deja la puerta abierta a que el presidente del órgano rector, Rubens Ometto, continúe en la empresa después de esa fecha si acaba inyectando 500 millones de dólares (429,5 millones de euros).
Raízen lanzó en marzo un proceso de reestructuración ante el pasivo de 65.140 millones de reales (11.015 millones de euros) fruto de algunas apuestas fallidas con el etanol y los combustibles de aviación. Asimismo, se ha visto afectada por los altos tipos de interés de Brasil y unas cosechas más escasas de lo previsto.
EXPOSICIÓN ESPAÑOLA
Tal y como adelantó Europa Press el pasado 11 de marzo, Banco Santander y BBVA son los principales acreedores españoles de Raízen. La primera entidad y sus filiales tienen una exposición a las operaciones de la energética de 374,6 millones de euros procedente de fondos de renta fija y avales para la exportación y comercialización de electricidad.
De su lado, la sucursal de BBVA en Nueva York se anotó un impacto de 201,7 millones de dólares (173,2 millones de euros) derivado de un plan de pensiones a largo plazo con un horizonte inversor fijado en 2030. Ambos bancos se han sumado al plan de reestructuración.