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Oficina de Thomas CookMICHAEL SCHOFIELD / MICHAEL SCHOFIELD
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El touroperador británico Thomas Cook Group ha perdido 163 millones de libras esterlinas (183,2 millones de euros) en su último ejercicio fiscal, finalizado este 30 de septiembre, frente a las ganancias de nueve millones (10 millones de euros) del precedente y después de encadenar tres ejercicios consecutivos con saldo positivo.

La compañía, que rebajó esta semana por tercera vez sus previsiones anuales, ya había advertido que su resultado neto de explotación ajustado (Ebit) se situaría en 250 millones de libras esterlinas (casi 281 millones de euros), 58 millones de libras (65 millones de euros) menos.

La compañía ha decidido suspender el dividendo con cargo a las cuentas anuales tras las pérdidas netas registradas durante el ejercicio completo, que incluye un cargo de 153 millones de libras esterlinas (171,8 millones de euros) derivados de los costes de transformación del grupo, entre otros.

El grupo aumentó un 6,4% su facturación en el año fiscal, hasta los 9.584 millones de libras (10.764 millones de euros), mientras que el beneficio de las operaciones ascendió a 97 millones de libras esterlinas (108,9 millones de euros), lo que supone un 57,2% menos.

El consejero delegado de la compañía, Peter Fankhauser, ha vuelto a incidir en que el año 2018 fue "decepcionante" para Thomas Cook en el que el negocio del touroperador en el Reino Unido se vio afectado tras cuatro años de crecimiento de los beneficios en este mercado, a lo que se suma un entorno más competitivo para las vacaciones en España.

El operador cifra en un recorte de 88 millones de libras esterlinas (casi 99 millones de euros) el impacto negativo en sus márgenes por el mal desempeño en Reino Unido, que contrasta con el fuerte incremento de las ganancias de las aerolíneas del grupo, con unas ganancias de 35 millones de libras esterlinas (39 millones de euros), pese a los costes derivados de interrupción de vuelos en Europa.

En términos generales, el resultado neto de explotación ajustado (Ebit) de su negocio de touroperación en toda su red fue de 161 millones de libras esterlinas (180,9 millones de euros), un 34,5% menos con respecto al año anterior.

"Si bien todos nuestros mercados de origen se vieron afectados, vimos un impacto particular en nuestro negocio en el Reino Unido, donde la desaceleración en las reservas se sumó a un mercado ya competitivo para las vacaciones españolas", reconoce la compañía, que señala que cuenta con un plan específico para abordar la caída registrada por el operador turístico en Reino Unido que implementará a lo largo de 2019 con ajustes de capacidad y reemplazo de paquetes más dinámicos.

En Europa continental vio descender sus reservas un 2% en gran medida por la menor demanda de viajes a las Islas Canarias, destino clave en invierno, y el desvío de viajeros a destinos competidores (Turquía, Túnez, y Egipto) buscando alternativas a los altos precios de hoteles en el archipiélago canario.

Peter Fankhauser sostiene que el año 2018 fue "decepcionante" para Thomas Cook

El crecimiento de sus ventas se explica por el retorno de los turistas a destinos como Turquía y Túnez y Egipto, en el Norte de África, con un aumento del 44% de la facturación, hasta 545 millones de libras esterlinas (612 millones de euros). También destaca la demanda a Grecia que se mantuvo fuerte por quinto año consecutivo, y que contrasta con la caída del 3% registrada en España, reflejo del desplazamiento de viajeros hacia otros destinos.

Por otro lado, el mal desempeño en el mercado británico contrasta con el fuerte incremento de las ganancias de las aerolíneas del grupo, que reportaron 35 millones de libras esterlinas (39 millones de euros), pese a los costes derivados de interrupción de vuelos en Europa, que le supuso unos costes de cuatro millones de libras esterlinas (4,49 millones de euros) al negocio aéreo del grupo y al desafío del aumento de capacidad para aprovechar el hueco dejado por Air Berlin.

PRIORIDADES PARA 2019

De cara, Thomas Cook se ha marcado como prioridad reportar ganancias, junto a la generación de flujo de caja. En esta línea, se centrará en una mejor gestión de su capacidad, abordará el rendimiento de sus operadores turísticos en Reino Unido, impulsará con iniciativas innovadoras la venta de servicios auxiliares y buscará mejorar los márgenes de su estrategia de hoteles de marca propia e implementar un mayor enfoque y disciplina de costes en todo el grupo.

A 30 de septiembre, su deuda neta ascendió a 389 millones de libras esterlinas (437 millones de euros), casi nueve veces más, incluyendo ajustes por impacto de cambio de divisas. La compañía, sin embargo, confía en hacer progresos en la reducción de su deuda en los próximos años.

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