• El crecimiento de la recuperación económica no ha venido acompañado de un incremento del IPC
  • El IPC se ve lastrado por los bajos precios del petróleo y de la energía en general
  • La inflación subyacente, por su parte, no aumenta entre otras cosas por la subutilización del factor trabajo

Los bancos centrales han sido el mayor apoyo de las principales economías mundiales desde 2009, cuando la crisis financiera provocó una recesión a nivel mundial. Lo han intentado todo, con bajos tipos de interés, programas de compras de activos e incluso en algunos casos tipos negativos. Sin embargo, aunque en plena recuperación, los temores de un estancamiento y de deflación no se han disipado.

contador