• Aranceles, complicación de asuntos burocráticos, más costes de exportación... serían alguno de los problemas
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La crisis en Cataluña se recrudece y ya ni siquiera se descarta que la Generalitat que preside Carles Puigdemont pueda acabar por declarar la independencia de forma unilateral. Así las cosas, cada vez son más los sectores que muestran su preocupación por lo que podría ocurrir en este escenario, con una Cataluña separada de España, y con nuevas fronteras para los productos. El comercio electrónico ha sido uno de ellos.

Cataluña quedaría fuera de la UE y rodeada de incertidumbre por su "supuesto estatus de Estado nuevo"

El Gobierno catalán ha convocado un referéndum el próximo domingo 1 de octubre, que ha sido declarado ilegal por el Tribunal Constitucional. No obstante, la Generalitat mantiene sus planes y la votación, por lo que la tensión sigue a flor de piel, con avisos y amenazas por parte de jueces y fiscales, y también del propio Gobierno de Mariano Rajoy. La declaración unilateral de independencia ya no es algo que se considere imposible, y en el supuesto caso de que finalmente se produzca, esta situación afectaría, y mucho, al comercio online.

Así lo asegura Rafael Gómez-Lus, Experto Legal de Trusted Shops en España, que ha explicado cuáles serían las consecuencias para las transacciones del eCommerce en caso de llegar a este escenario. "Cataluña quedaría, al menos durante un tiempo indeterminado, fuera de la Unión Europea y, con incertidumbre en lo que al estatus del supuesto Estado nuevo se refiere", dice este experto, que asegura que esta es la clave para analizar las consecuencias que supondría la
independencia para el eCommerce en Cataluña. "Desaparecería la normativa europea aplicada y las transacciones comerciales se enfrentarían a una serie de peligros", concretamente a cinco:

1. Impuestos de aduanas e impuesto sobre el valor añadido sobre la importación

Las relaciones económicas más importantes de Cataluña son con los estados miembros de la Unión Europea, de forma que al quedarse fuera de ella, los clientes de comercios electrónicos que vivan en Cataluña tendrían que pagar impuestos de aduanas e impuestos especiales sobre la importación por las compras realizadas. Según Gómez-Lus, esto significa que las compras transfronterizas serán más caras, por lo que serán menos atractivas para los clientes del resto de Europa, y en caso inverso sucede lo mismo.

2. Burocracia y asuntos fiscales más complicados

La burocracia se alargaría de forma considerable y esto tendría una repercusión directa sobre el tiempo de entrega de los envíos online. Las compras hechas a través del comercio electrónico sufrirían retrasos, asegura el experto, que recuerda que los estados miembros de la Unión Europea cuentan con una serie de privilegios que hacen reducir la burocracia y favorecen el comercio electrónico.

3. Más costes de exportación

Los costes en la exportación se elevarían e iría en detrimento de los comerciantes medianos y pequeños. Mientras que las grandes empresas verían con cierta facilidad desarrollar cooperaciones estratégicas para poder seguir operando, las pymes del comercio electrónico podrían sufrir problemas para soportar estos costes, destaca Gómez-Lus.

4. Repercusiones sobre la legislación

Los ámbitos legislativos que afectan a las tiendas online se han armonizado actualmente en gran parte a través de las directivas europeas. Con la Directiva sobre derechos de los consumidores acaban de unificarse los derechos de los consumidores lo más posible, y también se ha armonizado totalmente el derecho de la competencia y de la protección de datos. De producirse la independencia, es previsible que aparezcan divergencias entre la legislación catalana y la española, así como respecto a la normativa de otros Estados miembros.

5. Consecuencias directas para los consumidores

El experto afirma que tanto si se trata de un consumidor español que quiere realizar cualquier compra en Cataluña, como de un catalán que desee comprar en algún estado miembro de la Unión Europea, tendrían todas las restricciones antes
mencionadas pues Cataluña quedaría en una situación por conocer mientras se producen, o no, acuerdos con la Unión Europea.

"El tiempo que pasaría entre que Cataluña consiguiera la independencia de forma unilateral y una hipotética aceptación en la Unión Europea es incierto. Entrarían en un proceso de negociaciones diplomáticas arduo durante el cual pasaría a ser un tercer Estado y, por lo tanto, dejaría de formar parte del mercado único europeo, lo cual dificultaría el comercio online y offline con España y otros Estados miembros", afirma Rafael Gómez-Lus. "Las negociaciones entre Cataluña y la Unión Europea no serán fáciles pues son muchos los intereses asociados", concluye.

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