- El líder de Ciudadanos no ha cambiado en principio de actitud, y mantiene su conocida posición de abstenerse en la segunda votación de investidura
- Las presiones aplastan al PSOE, que está probablemente al límite de la resistencia y que en algún momento deberá aclarar cómo se concilia la cerrada negativa

Si la entrevista de Rajoy con Sánchez del martes no despejó duda alguna del lento, proceloso e incierto camino hacia la investidura, la mantenida por el presidente en funciones veinticuatro horas después con Albert Rivera sí ha lanzado un atisbo de claridad sobre el panorama.