
Las ventas minoristas de Reino Unido repuntaron más de lo esperado en mayo. El volumen subió un 1,2% frente al mes anterior y un 3,2% en comparación con hace un año, según las cifras aportadas por la Oficina Nacional de Estadística británica (ONS).
"Las ventas minoristas continuaron creciendo" y "los grandes almacenes obtuvieron resultados especialmente buenos", han destacado, añadiendo que "los comentarios de los minoristas sugieren que el clima cálido de mayo ayudó a las ventas de artículos como ventiladores y piscinas infantiles".
Además, "las tiendas de informática y telecomunicaciones continuaron obteniendo buenos resultados tras los lanzamientos de productos en marzo, mientras que los minoristas online también tuvieron un buen desempeño y los comentarios sugieren que esto se vio favorecido por las promociones". También "las tiendas de productos no alimentarios experimentaron un crecimiento durante el mes".
Por su parte, el volumen de ventas de los minoristas sin establecimiento físico creció un 6,1%, registrando el mayor aumento mensual desde febrero de 2025 y alcanzando su nivel más alto desde enero de 2022.
El valor de las ventas online aumentó un 3,3% en mayo y supone un incremento del 12,2% en comparación con el mismo mes del año pasado.
El gasto total (la suma de las ventas en tienda y online) creció un 0,9% durante el mes. Como resultado, la proporción de ventas realizadas online pasó del 28,1% en abril al 28,8% en mayo.
"En una de las pocas noticias positivas para la economía, el volumen de ventas fue un 3,2% superior al del año anterior, frente a las estimaciones del 1,9%, gracias al buen tiempo y a las promociones de los minoristas, que animaron a los consumidores a gastar a pesar de las dificultades derivadas de Oriente Medio", comenta el jefe de mercados de Interactive Investor, Richard Hunter.
Cree que, "con la probable continuidad de las promociones durante el verano y la posibilidad de un mayor gasto asociado al Mundial, podría consolidarse cierto impulso. Sin embargo, parte de ese optimismo se vio empañado por un informe independiente que mostró una lectura negativa de la confianza del consumidor".

