rojo caida bitcoin
© Alberto Sánchez

No es algo que no se haya visto con anterioridad en el mercado de las criptomonedas, donde el activo más cotizado, el bitcoin, ha sufrido enormes correcciones del 80%, pero la sangría en los activos digitales esta vez asusta, ya que son las instituciones y los inversores profesionales quienes están saliendo en masa del mercado. Fueron los últimos en llegar, animados por el dinero baratísimo que garantizaba la política ultraflexible de la Reserva Federal de EEUU (Fed), y están siendo quienes abandonan el barco, de la misma manera que están replegándose en masa de los activos de riesgo como la bolsa, en especial los valores tecnológicos. Pero el golpe es más fuerte en las monedas digitales que, además de los millones de dólares esfumados, están viendo evaporarse la frágil confianza que se habían ganado en el último año y medio.

Para situarnos, los datos hablan por sí solos. El bitcoin ha quebrado su soporte en 30.000 dólares y ha caído hasta niveles que no se veían desde finales de 2020, en 17 meses, por debajo de 28.000 dólares. Los mínimos rondan los 26.800 dólares, según datos de CoinMarketCap, y ponen en peligro el rango de 28.000 a 32.000 dólares donde muchos esperan que consolidara el activo. Por si esto fuera poco, las inversiones en bitcoins de MicroStrategy, Tesla, el Gobierno de El Salvador y otros tantos están ahora mismo perdiendo dinero. Actualmente cotiza un 60% por debajo de su máximo histórico de noviembre de 2021.

La capitalización total de mercado está en 1,81 billones de dólares, alrededor de 600.000 millones menos que hace una semana, cuando estaba alrededor de 1,8 billones y 1 billón de dólares inferior a inicios de abril, cuando alcanzó los 2,1 billones de dólares. El panorama es desolador en la mayoría de tokens: el ethereum cae hasta casi 1.800 dólares y las pérdidas en el mercado son de un 30% en casi todas las 'criptos' en las últimas 24 horas.

Obviamente, el aspecto técnico de la moneda digital por antonomasia asusta. El bitcoin cayó por debajo de la zona de soporte clave de 30.000 dólares y se estableció por debajo de la media móvil simple de 100 horas. El descenso se ha acelerado por debajo del nivel de 29.500 dólares. Finalmente, el precio se desplomó por debajo del nivel de 28.000 dólares, alcanzando un nuevo mínimo de casi un año y medio cerca de 27.000 dólares.

Ahora, el nivel de resistencia significativo podría estar alrededor de 31.500 dólares. La zona de ruptura clave sigue siendo alrededor de 32.000 dólares, por encima de la cual el precio puede comenzar una onda de recuperación constante en el corto plazo. Si no consigue superar el nivel de resistencia de los 30.000 dólares, podría caer. El siguiente soporte significativo se ve cerca de los 27.700 dólares. Si se rompe y se cierra por debajo del nivel de soporte de 27.700 dólares, se podrían acelerar las pérdidas. El siguiente nivel de soporte importante podría ser 27.200 dólares, por debajo del cual los osos podrían apuntar a la zona de soporte de 26.500 dólares. "Los operadores están mirando el siguiente nivel de soporte, que está en 25.000 y, acto seguido, 22.000 dólares", indica Naeem Aslam, jefe de análisis de Avatrade.

En cuanto a los fundamentales, la crisis abierta en Terra con sus dos tokens, el LUNA y el dólar de terra (UST), levantan ya no vientos en contra, sino un huracán sobre el mercado, dado que se teme una dura regulación sobre las llamadas monedas estables en EEUU. “Además de la macroeconomía, con una Reserva Federal implacable con las subidas de tipos de interés, que mantiene a los activos como las acciones y las monedas digitales contra las cuerdas, ahora hay un riesgo fundamental para la industria de las criptomonedas, ya que el stablecoin UST ha bajado de 1 dólar”, comentan desde Global Block.

A diferencia de muchas stablecoins, como Tether, USDC o BUSD, la UST de Terra es una stablecoin algorítmica, lo que significa que en lugar de estar respaldada 1-1 por varios activos, se basa en un algoritmo que utiliza varios incentivos de mercado para mantener un precio establecido. "Los inversores están preocupados porque la compañía se ha deshecho de la mayor parte de sus bitcoins que mantenía como reservas del UST, lo que en un momento dado estaba ayudando al precio de la moneda", explica Aslam.

La oleada de ventas ha provocado un pánico extremo que no tienen visos de terminar. Ni las noticias de que Terra sacrificará el LUNA para salvar el UST han amortiguado el daño. Las implicaciones son graves para el mercado de las finanzas descentralizadas (DeFi) ya que numerosos proyectos tenían exposición o estaban anclados al UST y la estampida en el mercado de las criptos ha arrastrado las acciones de Coinbase, que se desploman más de un 26%, y de MicroStrategy, que lo hacen más de un 25%.

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