Los gestores de Yale, los más listos de la clase en el endowment americano

Cinco de ellos se cuelan en la lista de los diez que más ganan de EEUU

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Gestor.

Yale es la mayor cantera de talentos del endowment americano. Cinco de los 10 gestores de este tipo de fondos trabajan o han estado empleados en esta prestigiosa universidad estadounidense. Y todos han estado bajo la tutela de David Swensen, director de inversiones de la institución desde 1985.

"Valen la pena el esfuerzo y el dinero". Así se refiere Charles Skorina, uno de los ojeadores de este tipo de gestores, en referencia a Swensen y sus pupilos. "Han estado en el negocio más tiempo que ninguno y gozado de mayor éxito que nadie", apostilla.

De entre los 10 gestores mejor pagados del endowment americano recogidos por 'Bloomberg', se encuentran el actual gestor de Yale (el propio Swensen) en cuarta posición con 4,7 millones de dólares. Por delante, tiene a un ex acólito, Andy Golden, actualmente en Princeton donde ha percibido 6,1 millones de dólares para situarse en la tercera plaza del ránking.

Por debajo encontramos a Robert Wallace en sexta posición (Stanford, 3,8 millones de dólares), Peter Ammon en novena (Pensilvania, 2,8 millones de dólares) y Paula Violet ocupando la décima y última plaza de la lista (Bowdoin, 2,8 millones de dólares).

¿QUÉ ES EL ENDOWMENT?

Los fondos de endowment son un modelo de inversión con una dilatada trayectoria de más de 150 años a sus espaldas. Su presencia se reduce a países como EEUU, Canadá y Reino Unido. Su objetivo es la obtención de beneficios sostenibles a largo plazo.

Para ello, invierten mucho en private equity, es decir, capital riesgo. Y es que son vehículos inversores que priman la rentabilidad por encima de la liquidez. Son característicos de instituciones académicas como las mencionadas universidades y también de fundaciones u organizaciones religiosas.

Solo en EEUU existen más de 800 fondos de endowment entre sus universidades. De entre todas ellas, destaca el patrimonio de Harvard y Yale, con más de 31.000 y 19.000 millones de dólares, respectivamente. Sobre el papel, gracias a ellos se logra financiar una tercera parte del presupuesto anual de estos centros.