Borja Muñoz Cuesta

Perdí 4.000 euros

La perfección la dejo para Instagram.

Bolsamania | 09 feb, 2016 10:28

Se le atribuye a la gran diva Sophia Loren esta frase: “La confianza viene de no tener siempre razón, pero no tener miedo a equivocarse.” Y la podemos aplicar a nuestro día a día en los mercados. Debemos dejar de medir nuestra valía como algo externo. Convencernos de que no se necesita llevar siempre la razón. Ser sincero admitiendo nuestras limitaciones y desprendiéndonos de la necesidad de actuar como si fuéramos superiores. Ser tu mismo en un mundo que está constantemente tratando de hacerte ser otro es un gran logo. Aceptar errores en un mundo donde aparentemente nadie los comete, es revolucionario. Y por eso te digo estimado lector: esta semana he perdido 4.000€ haciendo trading intradía. Espero no decepcionarte, ni que pienses que todo el que escribe o publica resultados gana siempre. Los que aparentan ganar siempre solo atraen a los que no saben perder, y tu no eres uno de ellos ¿verdad? No saber perder en el trading es el preludio a perderlo todo.

 

 

Más que nuestras capacidades, son nuestras decisiones las que demuestran lo que realmente somos. Saber perder poco o limitar al ego para que los daños financieros y emocionales no sean cuantiosos, es posiblemente la mayor pericia que obtendremos. En lo personal, tuve que empezar desde lo más bajo y subir muy lentamente hasta llegar a donde estoy. Y me alegro de haberlo hecho así. No me hubiera gustado llegar pronto, pues suele ser el preludio de un batacazo igual de abrupto.

 

Ahora bien, si la manera en que estás invirtiendo o especulando no funciona, ¿para que seguir haciéndolo? No hay trader más difícil de cambiar, que aquel que sigue perdiendo, pero piensa que lo sabe todo. Tienes que realizar cambios, sentir que vale la pena invertir tiempo y energía en realizarlos. Recuerda que perder una semana no es motivo para cambiar. Hacerlo durante dos meses, sí.

 

Muchos traders tienen tanto miedo de fracasar o de lo que piensen los demás, que no hacen nada. Cuanto más buscas la aprobación de los demás, menos la obtienes, y si eres capaz de lograrla, rápidamente te das cuenta de lo poco que sirve. No hay otra. La forma de alcanzar tus objetivos es actuar, aprender y rectificar. Avanzar hacia tus objetivos, cometer errores, aceptarlos, aprender de ellos y seguir adelante con más fuerza. Cada vez que haces un esfuerzo por mejorar, se produce un cambio. Sea cual sea el resultado en la pantalla, el cambio aumentará tu conocimiento y fortalecerá los músculos de la confianza en ti mismo. Además, aprenderás lo que funciona y lo que no. Las imperfecciones son importantes, al igual que los errores. Sigo pensando que la única manera de aprender a ser un buen trader es cometer errores. Llegarás a ser rentable siendo imperfecto. La perfección mejor dejarla para el Instagram o el muro de Facebook.

 

Por lo tanto, no dejes que un stop, una semana, un mes malo te hundan, le sucede a todo el mundo y lo importante es cómo lidiamos la situación. Casi siempre el stop es algo positivo porque nos permite dar el siguiente paso, que será mejor. No busques excusas para rendirte, no hay ninguna lo suficientemente buena, deja que la motivación y la pasión por mejorar tu vida gracias a los mercados te sigan empujando hacia delante. Hay muchas personas que ayudan desinteresadamente y otras que lo hacen de manera más profesional. Es indiferente, acude al que te haga sentir mejor y ayude a que tus resultados mejoren. El trading funciona si pones empeño, de manera que lucha por ello, estoy convencido de que te lo mereces. No puedes tomar decisiones basadas en el miedo y en la posibilidad de lo que pueda pasar. Confía en ti.

 

Para vivir, el hombre debe postular tres cosas como los valores supremos y gobernantes de su vida: Razón – Objetivo – Autoestima. Razón, como su única herramienta de conocimiento – Objetivo, como su compromiso con la felicidad que esa herramienta debe proceder a alcanzar – Autoestima, como la inviolable certeza de que su mente es competente para pensar y su persona es digna de felicidad, o sea: digna de vivir.” Ayn Rand