ROMA, 26 (EUROPA PRESS)

El Papa ha subrayado que la Cuaresma no es el tiempo para "cargar con moralismos innecesarios a las personas" al tiempo que ha alertado de las actitudes que van por el mundo "pulverizando la esperanza" e "incinerando el sueño de Dios".

"No caigamos en la resignación", ha alentado el Santo Padre durante la Celebración Eucarística del Miércoles de Cenizas en la Basílica de Santa Sabina con el rito de la bendición e imposición de Cenizas a los fieles.

El Papa ha presidio esta celebración que para los cristianos marca el inicio de la Cuaresma en la iglesia de San Anselmo en la colina romana del Aventino, donde el Pontífice realizó la habitual procesión penitencial en la que fue acompañado por cardenales, arzobispos, obispos, monjes benedictinos de San Anselmo, padres dominicos de Santa Sabina y algunos fieles.

Francisco ha señalado que "el amor a Dios y al prójimo es el pasaporte al Cielo", al tiempo que ha invitado a acercarse al Sacramento de la Reconciliación durante este tiempo de Cuaresma ya que, según ha incidido, la Cuaresma "es un tiempo de gracia, para acoger la mirada amorosa de Dios" y "cambiar de vida".

El Papa ha hecho una comparación entre "la ceniza" que reciben los fieles y el "polvo de muerte", que se refleja en "la destrucción de la guerra, en las vidas de niños inocentes no acogidos, en las vidas de pobres rechazados y en las vidas de ancianos descartados".

"¡Y cuánto polvo hay en nuestras relaciones! Miremos en nuestra casa, en nuestras familias: cuántos litigios, cuánta incapacidad para calmar los conflictos. ¡Qué difícil es disculparse, perdonar, comenzar de nuevo, mientras que reclamamos con tanta facilidad nuestros espacios y nuestros derechos! Hay tanto polvo que ensucia el amor y desfigura la vida. Incluso en la Iglesia, la casa de Dios, hemos dejado que se deposite tanto polvo, el polvo de la mundanidad", ha añadido.

En este sentido, el Papa ha alertado sobre el peligro de la hipocresía, que es "la inmundicia que hoy en el Evangelio Jesús pide que se elimine", porque "el Señor no dice solo hacer obras de caridad, orar y ayunar, sino cumplir todo esto sin simulación, sin doblez, sin hipocresía".

"Sin embargo, cuántas veces hacemos algo solo para ser estimados, para aparentar, para alimentar nuestro ego. Cuántas veces nos decimos cristianos y en nuestro corazón cedemos sin problemas a las pasiones que nos esclavizan. Cuántas veces predicamos una cosa y hacemos otra. Cuántas veces aparentamos ser buenos por fuera y guardamos rencores por dentro. Cuánta doblez tenemos en nuestro corazón... Es polvo que ensucia, ceniza que sofoca el fuego del amor", ha reflexionado.

Así, el Papa ha recordado ante los fieles la necesidad de "limpiar el polvo que se deposita en el corazón" al tiempo que ha recordado el llamamiento de San Pablo cuando dijo: "¡Dejénse reconciliar con Dios!", título del Mensaje del Papa para la Cuaresma de este año.

De este modo, también ha señalado que llegar a la santidad es un asunto de "gracia" porque "solo Jesús, que conoce y ama nuestro corazón, puede sanarlo".

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