MADRID, 7 (CHANCE)
Los seguidores del escritor David Orange están de enhorabuena. El valenciano ha publicado su novela La Chica del Semáforo y el Hombre del Coche (ed. Planeta) tras el enorme éxito que ha tenido en Amazon. Un thriller donde nada es lo que parece y donde los protagonistas se ven inmersos en una historia que atrapa al lector desde la primera página.
Para conocer un poco más la esencia de este libro, hemos hablado con el autor sobre esta novela y todos sus secretos.
CHANCE: ¿Cómo surgió la idea de esta historia?
David Orange: Siempre he sentido mucho interés por la forma en la que se articula la naturaleza, nuestro universo, la vida tal y como la conocemos. Cómo se relacionan los hechos que suceden a nuestro alrededor, tanto los que dependen del ser humano como los que dependen de otros factores. Cómo nos relacionamos nosotros, los seres humanos, y cómo hemos ido evolucionando como especie a lo largo de los años. Pero sobre todo, siempre me ha producido una gran inquietud pensar que cualquier tipo de hecho o de suceso, por simple que parezca, jamás ocurre en mitad de la nada, sino que viene precedido por muchos otros sucesos y a su vez, ocasionará otros tantos, o al menos formará parte de ellos. De esta forma, veo el universo como una gran cadena de minúsculos acontecimientos que jamás se detiene, que sigue hacia delante en una dirección, imparable desde que podemos mirar hacia atrás y empezar a contar. Y es precisamente en el interior de esa cadena donde estamos nosotros, los seres humanos, formamos parte de una ecuación tan grande como nuestra historia, como nuestra imaginación sea capaz de visualizar. Así que, hablando en términos matemáticos, me planteé la siguiente pregunta: ¿si hubiese alguien capaz de relacionar todos esos pequeños hechos que dependen los unos de los otros y de encontrar un algoritmo con el que poder trazar un patrón con el que explicar su comportamiento, sería posible saber qué es lo próximo que va a pasar, saber hacia dónde se dirige la humanidad, qué papel juega realmente en la naturaleza?
Y es a partir de esta idea donde empezó a coger forma el núcleo sobre el que se centra la novela: miramos hacia atrás y somos capaces de encontrar una explicación lógica a casi todo, de entender por qué han pasado las cosas que han pasado, en cambio, cuando miramos hacia delante, solo encontramos incertidumbre, desconocimiento, y eso es algo que a todos, en algún momento u otro de nuestras vidas ?quizás en los momentos cruciales de nuestras vidas?, nos llena de terror y de miedo. ¿Quién no ha deseado alguna vez con todas sus fuerzas saber ya lo que va a pasar con relación a alguna cuestión de vital importancia?
El protagonista de la novela, Jack Miller, es alguien que lleva toda la vida estudiando esos engranajes con los que se articula todo cuanto sucede, y está a punto de descubrir algo que podría cambiarlo todo para siempre. Ese es el verdadero punto de partida de este thriller en el que veremos confluir varios géneros.
CH: ¿Cómo ha recibido todas las críticas tan positivas que ha tenido? ¿Se las esperaba?
D.O: En absoluto. De hecho todavía tengo miedo a que la novela no guste, y eso es precisamente lo que me hace recibir cada crítica positiva como si fuese la primera. Las he leído todas y cada una de ellas y en mayor o menor medida me han hecho sentir una gran ilusión. Siempre he sido consciente de que mi historia es arriesgada, diferente, y eso a veces no tiene una buena aceptación, pero lo cierto es que ese era uno de mis objetivos principales, crear una historia con la que sorprender al lector, hacer que se sintiese tal y como es la vida misma, incierta, que respirase ese vértigo a no saber con qué se va a encontrar cuando gire en la siguiente curva. Cada día me sorprendo de lo bien que ha funcionado la novela, que está funcionando en la actualidad.
CH: Después de publicar su primera novela, Género de Violencia, ¿tardó mucho en lanzarse a escribir esta?
D.O: De una a dos semanas aproximadamente, aunque la idea principal y gran parte de la trama ya la tenía escrita bastante tiempo antes. Siempre que termino una novela, descanso unos cuantos días y vuelvo a empezar. Cuando tienes una idea que te gusta, una idea importante, lo único en lo que piensas es en darle forma, en sacarla adelante. Al menos a mí es eso lo que me pasa.
CH: Tiene un trabajo muy diferente al mundo de la escritura, ¿cómo se decidió a dar este salto?
D.O: Tengo un trabajo muy diferente, cierto, pero desde que tengo uso de razón, mi gran pasión han sido las historias, primero el cine y después la literatura. Y aunque no me dedique a ello, sí me licencié en Comunicación Audiovisual en aras a aprender todo lo que pudiese sobre el arte de contar historias.
Me cuesta recordar un solo día en el que no haya visto una película o cogido algún libro. Y de este modo, primero empecé escribiendo guiones de cortometrajes, después de largometrajes, y por último descubrí que la mejor forma dar rienda suelta a una historia, era escribiendo una novela. En una novela no existen las limitaciones propias del guión cinematográfico, de los presupuestos y si un actor o actriz serán más o menos apropiados. En una novela eres libre de crear todo cuanto quieras, y eso es algo maravilloso.
Así que, en resumidas cuentas, a pesar de que mi trabajo no está relacionado con la escritura, sí llevo toda la vida respirando e imaginando historias.
CH: ¿Qué va a encontrar el lector en esta novela?
D.O: Va a encontrar una historia que está escrita con un ritmo vertiginoso, llena de giros y de personajes complejos en los que todos buscan de un modo u otro seguir su propio camino, aunque a veces ese camino esté sembrado con odio y rencor, venganza y resentimiento. No olvidemos que estamos frente a un thriller con tintes de novela negra, así que hay asesinatos, sí, pero también está sobrevolando por cada una de las páginas esa cuestión acerca del porqué de nuestra existencia y el destino de la misma.
Es una novela que ante todo diría que es muy original y muy adictiva, las subtramas se entrelazan de un modo muy especial y no dan tregua en ningún momento. Hay momentos de mucha tensión y momentos muy emotivos.
El lector también va encontrar el dilema moral y el conflicto interno que plantean cuestiones como la venganza, la justicia, las relaciones de pareja, el amor, la ambición o los propósitos que cada uno de nosotros tenemos en nuestra vida. Creo que es una novela con diferentes lecturas, al menos es ha sido mi intención, puedes disfrutarla como se disfruta un thriller en el cine, apenas sin respirar, pero también puedes ir más allá y plantearse cuestiones relacionadas con la verdadera identidad del ser humano, el porqué de su existencia. Es una novela con la que soñar, con la que disfrutar, con la que seguir pensando más allá de la palabra "fin".