MADRID, 16 (EUROPA PRESS)

Un estudio llevado a cabo por biólogos de la Universidad de Buffalo (Estados Unidos), y que ha sido publicado en la revista 'Frontiers in Cellular Neuroscience', ha revelado nuevas pistas sobre la proteína de la enfermedad de Parkinson.

En concreto, en el trabajo, que se ha realizado en larvas de moscas de la fruta que fueron modificadas genéticamente para producir formas normales y mutantes de alfa-sinucleína humana, se han explorado las propiedades básicas de la alfa-sinucleína, con un enfoque en una sección de la proteína conocida como componente no amiloidal (NAC).

De esta forma, los expertos han observado que la región NAC parece ayudar a la alfa-sinucleína a moverse a través de vías llamadas axones que corren de un área de una neurona a otra. Cuando faltaba la región NAC, la alfa-sinucleína no se movía dentro de los axones.

Asimismo, la alfa-sinucleína que falta en la región NAC puede ayudar a prevenir agregados no deseados de la proteína. En experimentos, el equipo de Gunawardena demostró que es posible, al menos en las moscas de la fruta, prevenir algunos problemas clave que se producen cuando se produce demasiada alfa-sinucleína: aglomeración de la proteína; anomalías en la estructura de las sinapsis, que forman conexiones entre las neuronas; y una disminución en la velocidad a la que se arrastran las larvas.

Y es que, los científicos descubrieron que cuando las larvas están diseñadas para producir un exceso de alfa-sinucleína y una versión de alfa-sinucleína sin la región NAC, se arrastran normalmente, la proteína no se agrega y las sinapsis son normales.

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