
El petróleo lleva un año de fuertes altibajos, marcados por las tensiones geopolíticas que se viven en Oriente Medio y Ucrania, y los analistas esperan que lo que resta de 2025 tenga un carácter bajista para el crudo, a medida que la OPEP+ incrementa su producción.
"A pesar de los temores en torno a las guerras comerciales, las guerras de precios y las guerras calientes, los precios del crudo Brent se han mantenido relativamente resistentes este año. Los datos mundiales, excluyendo China, muestran que las reservas mundiales de crudo son excepcionalmente bajas, tanto en términos absolutos como desestacionalizados. En cuanto al segundo semestre de 2025, seguimos proyectando que los precios del Brent se acercarán a los 64 dólares, ya que asumimos que China no podrá absorber todo el excedente", señalan los analistas de Bank of America (BofA).
Los expertos del banco anticipan que, de cara al otoño, el mercado petrolero podría "presentar un panorama muy diferente" al vivido en la primera mitad del año, a medida que la OPEP+ "abre el grifo y aumenta la capacidad de refinación". También pronostican "una disminución de las reservas de productos petrolíferos hacia el otoño".
"Dicho esto, nuestra previsión está condicionada a que parte de este superávit llegue finalmente a los mercados globales. Es cierto que Kayrros proyecta una cifra total de reservas de 3.100 millones de barriles, un nivel saludable de inventarios, consistente con los niveles de 2021 o incluso de 2024. Sin embargo, si se excluye la acumulación en China, los datos muestran que las reservas mundiales de crudo son excepcionalmente bajas, tanto en términos absolutos como desestacionalizados", explican.
Este fenómeno afecta a todos los territorios, ya que "las reservas totales de petróleo comercial en los mercados desarrollados están muy por debajo de los estándares estacionales".
"Más allá de la geopolítica, la pregunta clave para los mercados petroleros de la cuenca atlántica es cuándo se llenarán las reservas de China y cuándo empezarán Europa y Estados Unidos a recibir los barriles excedentes de la OPEP+", indican.
Noticia relacionada

De cumplirse el pronóstico de BofA, el Brent abandonaría la "resistencia" que ha mostrado en lo que va de año, un periodo en el que su precio ha registrado un promedio de 70,75 dólares por barril. La fortaleza registrada hasta la fecha se debe, principalmente, "a que los consumidores siguen viajando por carretera y en avión", lo que garantiza unos niveles mínimos de demanda.
"Además, el comercio se ha recuperado gracias a la tregua arancelaria continua de Estados Unidos, ya que los importadores se han apresurado a anticipar las compras. El fortalecimiento de la actividad económica ha sorprendido a los mercados, y el equipo económico de BofA acaba de revisar al alza las estimaciones de crecimiento del PIB mundial para 2025 entre un 0,2% y un 3%, impulsado principalmente por la resiliencia de China", explican.
Por otro lado, "la inflación rígida y la debilidad del dólar también han contribuido a sostener los precios del Brent", aunque "el factor más importante es que prácticamente todo el excedente de petróleo del segundo trimestre de 2025 ha acabado en las reservas estratégicas chinas".
EL PAPEL DE LA OPEP
Los analistas de BofA recuerdan que, con la ayuda de China, el grupo de los ocho de la OPEP+, una subsección de la organización más amplia que incluye a Arabia Saudí, Rusia, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Omán, Irak, Kazajistán y Argelia, "comenzó a desmantelar los recortes de producción de petróleo de 2,2 millones de barriles diarios en abril".
El grupo ha acelerado el retorno de barriles con un aumento de la cuota hace unos días de 548.000 barriles diarios para agosto, lo que eleva el aumento total a alrededor de 1,9 millones de barriles diarios en cinco meses, aunque "datos recientes sugieren que los volúmenes reales de producción del grupo de los ocho se mantuvieron estables en 32 millones de barriles diarios entre febrero y mayo, según los datos más recientes disponibles de la AIE, un factor atenuante que ha evitado una caída más pronunciada de los precios".
"Mientras tanto, el número de plataformas petrolíferas en Estados Unidos ha disminuido un 15% y los diferenciales de precios entre el WTI y el Brent se han reducido a 3 dólares por barril. En cualquier caso, los inventarios de crudo y diésel en los EEUU están en el extremo inferior del rango estacional, por lo que las estructuras temporales del WTI y del combustible para calefacción han entrado en un pronunciado retroceso a medida que nos acercamos al pico de viajes y comercio del verano".
PIMCO ESPERA MÁS BAJADAS
Los analistas de PIMCO también tienen un pronóstico bajista para el crudo, y esperan "que los precios del petróleo vuelvan al rango de los 60 dólares después de cualquier pico temporal".
"En las semanas previas a los ataques israelíes y estadounidenses del mes pasado contra Irán, los precios del petróleo subieron, no debido a interrupciones reales del suministro, sino en respuesta a una prima de riesgo geopolítico. Los temores de un posible cierre del Estrecho de Ormuz impulsaron la ansiedad del mercado, aunque esas preocupaciones finalmente no se materializaron. La respuesta moderada de Irán ayudó a aliviar las tensiones, y la prima de riesgo se deshizo rápidamente", explican.
En términos de inversión, ven a las materias primas "como fuertes diversificadores de carteras", ya que "muestran resistencia a medida que los inversores buscan coberturas contra la inflación".
"Una cesta de materias primas diversificada tiene el potencial de ayudar a capear las perturbaciones específicas del sector y contribuir a la estabilidad de la cartera. Las materias primas no solo han ayudado a diversificar el riesgo de las carteras, sino que también han mejorado la sensibilidad a la inflación, lo que creemos que podría convertirlos en una opción valiosa para la asignación estratégica en el entorno actual de incertidumbre persistente sobre la inflación", indican.

