- Las noticias que llegan del frente político arrancan fuertes reacciones entre los operadores: domina la incertidumbre
- Pasada la cita electoral en EEUU, el cruce entre el euro y el dólar operará a merced de los bancos centrales
- El euro podría depreciarse hasta los 1,05 dólares antes de 2017 si no gana Trump

Octubre arrancaba con un dólar que tenía el dudoso honor de colocarse entre las divisas de los países del G10 con un peor comportamiento en los primeros nueve meses del año, con permiso de la libra y en menor grado de la corona sueca. El resurgir del “billete verde” durante el pasado mes, que ha dejado máximos contra el euro, el franco suizo o el dólar canadiense no vistos desde marzo, obedece principalmente a la casi segura decisión de la Reserva Federal de EEUU (Fed) de anunciar su esperada subida de tipos en diciembre. Pero la proximidad de las elecciones de EEUU hace inevitable que la volatilidad y la incertidumbre dejen huella en los mercados.