• El president de la Generalitat espera tener una respuesta del presidente del Gobierno "a la altura de esta propuesta cívica"
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Mariano Rajoy se aferra al borrador de la ley de desconexión que corta por lo sano con España -desmentido por la Generalitat- para elevar el tono contra el proceso soberanista catalán y se niega a entablar con Carles Puigdemont, ningún debate bilateral sobre el referéndum de independencia. El presidente de la Generalitat, por su parte, enviará por carta al del Gobierno la petición formal para negociar los términos y condiciones de un referéndum "en que los catalanes podrán decidir con su voto el futuro político de Cataluña".

Rajoy no se ha movido un ápice de la propuesta que la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, lanzó a Puigdemont y ha insistido, tanto en rueda de prensa, como desde el Senado, que el lugar para debatir y elegir democráticamente esta cuestión es el Congreso. El discurso del Ejecutivo es unívoco y se mantiene firme en que el referéndum no puede hacerse, en que no hay nada que discutir con el president catalán y que el único lugar donde puede discutirse es en la Cortes Generales.

Sin embargo, la Generalitat insistirá en su propuesta de mantener una reunión bilateral. Así lo ha anunciado en rueda de prensa posterior al Consell Executiu la portavoz del Govern, Neus Munté, destacando que, tras la conferencia del lunes del presidente catalán en Madrid, la misiva que planean enviar es la concreción del acuerdo aprobado este martes en la reunión del Ejecutivo catalán para solicitar formalmente el inicio de las negociaciones, que quieren que se concrete en una mesa de diálogo.

Puigdemont enviará durante los próximos días la carta y, según Munté, esperan una respuesta de Rajoy "a la altura de la propuesta cívica y democrática" que plantean, tras considerar desafortunado y duro que la secretaria general del PP, Maria Dolores de Cospedal, haya equiparado la actitud del presidente catalán con un intento de golpe de Estado.

Cataluña, dispuesta a negociar "sobre todo hasta el último minuto de la prórroga sobre el referéndum, y no sobre un acuerdo fiscal o el déficit en infraestructuras"

Tras asegurar que están dispuestos a negociar "sobre todo hasta el último minuto de la prórroga sobre el referéndum, y no sobre un acuerdo fiscal o el déficit en infraestructuras", considera que se descalifican por sí mismas las palabras de Cospedal, y ha criticado también que la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, haya replicado a Puigdemont que la democracia tiene poder para evitar el referéndum.

Según Munté, han aprobado pedir esta negociación basándose en las resoluciones aprobadas "con amplias mayorías" en el Parlament; en las conclusiones y la recogida de firmas del Pacte Nacional pel Referèndum; y en las movilizaciones transversales producidas en Catalunya los últimos años.

En respuesta a los que les acusan de actuar de manera unilateral, ha resaltado de nuevo la mano tendida del Govern para hablar y que la oferta de diálogo que hacen no caduca, pero ha añadido que "para jugar la prórroga, el partido debe jugarse por las dos partes".

La también consellera de Presidencia ha asegurado que querrían iniciar las negociaciones con el Ejecutivo central lo antes posible, pero que siguen con los trabajos para celebrar el referéndum en el calendario previsto para cumplir con el compromiso adquirido: "No es un capricho del Govern".

JORNADAS DE SITGES

También ha aclarado que iniciar negociaciones implica dialogar alrededor de una mesa, y no que Puigdemont y Rajoy mantengan algún contacto como consecuencia de "un encuentro accidental en cualquier acontecimiento económico, social y cultural", teniendo en cuenta que ambos participarán esta semana en la jornadas económicas de Sitges (Barcelona) pero en diferentes días.

Además, ha lamentado que nadie del Gobierno central acudiera a la conferencia de Puigdemont en la capital española pese a estar invitados para escuchar "en vivo y en directo" sus palabras y las del vicepresidente del Govern, Oriol Junqueras, y el conseller de Exteriores, Raül Romeva.

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