
La puesta en escena siempre importa en este tipo de cuestiones. Y en la Casa Real bien que lo saben, por eso nada es casual. Todo tiene un sentido. Y el mensaje de Navidad de 2017 de Felipe VI no se escapa a esta tradición.
Tradición, eso sí, que se abre a los nuevos tiempos. Porque el mensaje ya no es cosa solo de la televisión. Se ha podido seguir en directo por streaming a través del canal oficial de la Casa de Su Majestad el Rey en Youtube. Y por Twitter, a través de la cuenta oficial de la Casa Real.
En esa puesta en escena, por supuesto, una bandera de España. Pero la relevante de verdad en estos momentos es la europea, que también ha aparecido, como en el mensaje del pasado 3 de octubre. Y la presencia de ambas envía un mensaje claro: es España la que está en la Unión Europea (UE). Despedirse de ella, salir de España, implica automáticamente salir de Europa. Ha quedado de manifiesto en los últimos meses, en los que las autoridades europeas han dado un unánime y firme respaldo a España y no han reconocido los intentos del antiguo Govern y del Parlament por proclamar la república en Cataluña.
Con Cataluña impregnándolo todo, las referencias históricas también han estado presentes. Así lo evidencian el busto de Carlos III, rey con históricos y relevantes lazos con Cataluña, y la presencia de dos libros de historia, uno sobre el Camino de Santiago, y un catálogo de la exposición 'Tesoros de los Palacios Reales de España. Una historia compartida'.
Vestido con traje gris, camisa blanca con raya fina y corbata en tonos azules, Felipe VI ha comparecido igualmente junto a una foto de la Familia Real y alusiones al papel de la Princesa de Asturias, con figuras símbolo de la Fundación Princesa de Asturias y de la Fundación Princesa de Girona y reproducciones de las piezas que se entregan a los galardonados con los Premios Princesa de Asturias (obra de Joan Miró) y con los Premios Princesa de Girona (obra de Juan Muñoz).
Girona, como Cataluña en su conjunto, evocados en el mensaje de Navidad. No es para menos. La cena de Nochebuena difícilmente podrá librarse del 'tema catalán'.