
Barcelona ha recordado este lunes los atentados yihadistas del 17 de agosto de 2017 en un sobrio pero emotivo acto celebrado en Las Ramblas con las víctimas como protagonistas, mientras autoridades y representantes políticos han permanecido en un discreto segundo plano.
Una cincuentena de familiares de fallecidos, heridos y testigos presenciales de los atentados, de los que este lunes se cumplen tres años, han presidido la ceremonia, con claveles blancos en la mano, sobre el mosaico del Pla de l'Os de Joan Miró, donde el terrorista Younes Abouyaaqoub abandonó la furgoneta tras el atropello masivo de Las Ramblas.
Con motivo de la pandemia por Covid-19, los actos se han reducido al máximo, limitándose a un minuto de silencio y una ofrenda floral en las Ramblas. Han asistido autoridades del Ayuntamiento, de la Generalitat de Cataluña y del Gobierno de España, así como la presidenta del Congreso de los Diputados, Meritxell Batet.