- No parece casual que el pistoletazo de salida de la algarada socialista lo haya dado Felipe González desde Chile
- Sánchez ya había insinuado que su cerrada negativa a apoyar a un gobierno del PP coincidía con la opinión de la militancia

Es evidente que la crisis del PSOE, que se larvó durante la campaña electoral previa a las elecciones gallegas y vascas –algo insólito en los partidos, que como es natural cuidan de aparecer cohesionados para no perder el favor de los electores- está relacionada con la gobernabilidad. Es decir, con el desenlace de la inestabilidad que dura desde diciembre y que inquieta lógicamente a la ciudadanía y a las fuerzas vivas del país.