- El PP parece haber interiorizado que la negativa socialista es firme, y que su abstención no depende de que Ciudadanos suba el siguiente escalón
- Rajoy no tiene más remedio que buscar otras apoyaturas, que no pueden hallarse más que en el terreno nacionalista

El tiempo pasa, demoledor, y es evidente que Rajoy está empeñado conscientemente en una carrera de fondo. No es posible saber cuán largo tiempo habrá que aguardar pero sí se puede ya aventurar que no podrá cerrarse el descomunal sudoku hasta pasadas las elecciones vascas del 25 de septiembre, fecha aprovechada por Feijóo para ubicar también las gallegas (le conviene al PP que estas elecciones tengan lugar antes de que arranque a primeros de octubre el primer juicio del ‘caso Gürtel’, en que se pasará revista al papel desempeñado por Francisco Correa y Álvaro Pérez en tiempos de Aznar).