- Todo indica que los partidos están encasillados en sus posiciones y no quedará más remedio que ir a elecciones
- El ambiente político se volverá irrespirable en los días clave

Los sociólogos explican que, cuando alguien debe tomar una determinada decisión compleja y controvertida a plazo fijo, experimenta un proceso de tensión creciente a medida que se acerca la hora señalada. De modo paulatino, el decisor pondera con creciente intensidad los pros y los contras de las dos opciones que forman el dilema, y el escrutinio se vuelve cada vez más arduo ya que se acumulan los argumentos, incuso aquellos que ha desdeñado por irrelevantes a través del proceso de decantación anterior.