- El PSOE debería aportar al menos la abstención de algunos diputados para que Rajoy sea investido Presidente
- El PP debe ofrecer algo a cambio al PSOE para que éste cambie su postura

La investidura está encarrilada en sus elementos esenciales: era obvio que el PP de Rajoy no podía aspirar a conseguir la investidura de su líder como presidente del gobierno si previamente no lograba cristalizar las fuerzas más afines al partido conservador, que había logrado apenas 137 escaños de los 176 que forman la mayoría absoluta del Congreso de los Diputados. Y, en efecto, después de muchos circunloquios, idas y venidas, Ciudadanos se ha avenido a negociar un pacto de investidura, primero, que podría convertirse en un pacto de gobierno, después.