
Estados Unidos se prepara para conocer un nuevo dato de inflación, que acaparará la atención, entre otros, del presidente Donald Trump y del titular de la Reserva Federal, Jerome Powell, ya que puede ser la prueba que el banco central necesita para recortar los tipos de interés en su reunión de septiembre, tal y como espera el mercado.
Michael Hewson, jefe de análisis de CMC Markets, destaca que "a pesar de los insultos que emanan de la Casa Blanca sobre la reticencia de la Fed a recortar las tasas de interés, existe la preocupación de que la reacción tardía a los aranceles esté ejerciendo presión al alza sobre la inflación estadounidense".
"Desde abril, el IPC estadounidense ha pasado del 2,4% al 2,7% en junio, y aunque no se encuentra en los niveles observados a principios de año, cuando el IPC se situaba en el 3%, el fuerte aumento preocupará a algunos en el FOMC, especialmente en lo que respecta a los precios de los alimentos, que han comenzado a subir ligeramente, alcanzando el 3% en junio", agrega.
Ahora, las previsiones siguen siendo alcistas para la inflación, y el consenso de analistas anticipa para julio un repunte de una décima tanto para el índice general, que se ubicaría en el 2,8%, como para el subyacente, que registraría un 3% interanual.
En los últimos meses, los precios de la gasolina "se han estabilizado un poco", aunque estos analistas consideran que todavía "existe la preocupación de que la imposición de aranceles a ciertos productos haya incitado a algunas empresas a trasladar parte de estos a la cadena de suministro, lo que podría dificultar que los precios bajen tan rápidamente como desearía el banco central".
Por su parte, los analistas de TD Securities esperan que el informe del IPC de julio muestre que la inflación subyacente "cobró impulso adicional, aumentando 10 puntos básicos hasta el 0,33 % intermensual".
"Prevemos que los precios de los bienes cobrarán mayor impulso en julio tras la aceleración intermensual del mes pasado, a medida que el traspaso de aranceles continúa materializándose. Al igual que en el informe anterior, no esperamos que el segmento de servicios contribuya a contrarrestar dicho impulso. Proyectamos que la inflación general se mantendrá prácticamente sin cambios en julio, registrando un 0,28% intermensual, a pesar de nuestra expectativa de desaceleración en los componentes de alimentos y energía", agregan.
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De cara al futuro, en la firma prevén que la inflación siga "reflejando de forma más amplia la transmisión de aranceles a los precios al consumidor". También anticipan que el segmento subyacente "cobrará un impulso más claro a medida que avance el tercer trimestre".
"La incertidumbre en torno a la transmisión de aranceles debería mantener el interés de los inversores en la protección contra la inflación, pero gran parte dependerá de la voluntad de la Fed de recortar los tipos antes. Las entradas de capital hacia este producto deberían persistir, aunque la preocupación por la dotación de personal de la Oficina de Estadísticas Laborales podría ser un factor determinante", añaden.
MIRAN ENTRA EN ESCENA
Este informe de inflación se antoja fundamental para la Fed, que además debe lidiar con una situación excepcional en el funcionamiento del banco central, que durante todo el año se ha visto sometido a las presiones de Donald Trump para que recorte los tipos, y ahora vive además un casting para encontrar al nuevo director que reemplace a Jerome Powell, cuyo mandato concluye en mayo del año que viene.
Por si esto fuera poco, la inesperada renuncia de la gobernadora Adriana Kugler y la nominación para sucederla de Stephen Miran, presidente del Consejo de Asesores Económicos y aliado clave de Trump, echan más leña al fuego.
Los analistas de BNY aseguran que "el nombramiento interino implica que Powell, del FOMC, se enfrentará a más disensos para flexibilizar las tasas, lo que aumenta las expectativas de un recorte en septiembre".
Por su parte, el analista Joshua Mahony asegura que "Miran asume el cargo temporalmente, por lo que es probable que vote a favor de una reducción de tasas en cada una de las reuniones restantes de este año".
"Trump ha tomado medidas con respecto a la Reserva Federal, reemplazando a la saliente Adriana Kugler por Stephen Miran, quien ha presidido el Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca. Cabe destacar que Miran fue uno de los artífices del Acuerdo de Mar a Largo, que propugnaba el uso de aranceles y la devaluación del dólar como estrategia para aumentar la producción económica y la competitividad internacional. Desde la perspectiva de la Reserva Federal, esto podría brindarnos mayor confianza sobre la dirección de las tasas de interés este año", concluye.

